miércoles, 6 de julio de 2011

¡Se vienen Los Putifos!

En una columna publicada siglos atrás, había planteado el tema de la incomprensible -e imperdonable- actitud de los distribuidores de películas, que en afán de andá a saber qué intereses (y hasta cierto desinterés por respetar a creadores y espectadores) les cambian el nombre a las películas al pasarlas de su idioma original al español. Para muestra, hay varias fábricas de botones, pero hoy elijo uno precioso: la película “Flickan som lekte med elden”, que aparentemente en sueco significa “la niña que jugó con fuego”, se la conoce en inglés como “The girl who played with fire” (la chica que jugó -o jugaba- con fuego) y en varios países de habla hispana como “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina”; como en Uruguay eso es imposible porque soñamos con fósforos y nafta, y aquí se le llama “Millennium 2” y a otra cosa.
La cuestión es que Fernando Terreno, en su comentario recordó que las series también se las traduce de cualquier manera, y trajo a colación la a estas alturas mítica “La caldera del diablo”, que en realidad se llamaba “Peyton Place”. Ahora bien, aún cuando en Argentina y Uruguay se la llamó del mismo modo, la palabra “caldera” significa cosas distintas en ambos países, así que Fernando, andá pensando que para nosotros se llamaba lo que para ustedes sería “La pava del diablo”, lo que no negarás que le quita dramatismo.
Pero ese comentario de Fernando me recordó que durante décadas hemos sido víctimas no sólo del incomprensible e irrespetuoso cambio de nombres de los títulos, sino de los personajes de las series. Y ahí sí que agarrate Catalina, que en la serie original lejos de llamarse Katherine seguramente se llamase Mary-Lou.
La gente de mi generación creció mirando el Batman interpretado (¿O perpetrado?) por Adam West (sí, eso explica gran parte de la situación del mundo actual). La serie aquí se llamó así, Batman, y no “El hombre murciélago” (no me dirán que la versión en italiano, “l'uommo pipistrello”, no es una maravilla). Ahora bien, a estas alturas no le pincho el globo a nadie si revelo que en realidad Batman era la personalidad secreta del multimillonario Bruno Díaz, ¿no? Y que su fiel ladero Robin, el joven maravilla, no era otro que el talentoso Ricardo Tapia. Pues una se vino a enterar, con el devenir de los años, que Batman no era Bruno Díaz sino... ¡Bruce Wayne! Y el joven maravilla era Dick Grayson... ¡Santos ravioles de ricotta! ¿A quién se le ocurrió transformar a Bruce Wayne en Bruno Díaz? ¡¡¡Que dé la cara!!! Acaso los hispanoparlantes somos tan subnormales que no podríamos entender que el tipo se llamaba “Brus Güéin”?
No se cometió esa infamia, empero, con Clark Kent ni con Peter Parker, con lo que estamos ante un claro caso de discriminación inversa, seguramente derivada del hecho que Brus Güéin es un conspicuo miembro de la puta oligarquía, y no así los otros dos, porque otra hipótesis no se me ocurre.
Con los personajes de Disney se siguió un criterio esquizofrénico: algunos se siguieron llamando como en sus versiones originales (Mickey, Minnie, Donald, Daisy), pero otros incomprensiblemente fueron avasallados en su derecho a tener un nombre: Goofy pasó a ser “Tribilín”, Scrooge* McDuck, “Tío Rico” acá o “Tío Gilito” en España, los sobrinos de Donald Huey, Dewey y Louie  pasaron a ser “Hugo, Paco y Luis” (o –agárrense fuerte-  Juanito, Jorgito y Jaimito!!!)
Pluto, en cambio, permaneció así, cuando en realidad en español sería Plutón, nombre del dios romano del infierno y de un ex-planeta, descalificado por quién sabe qué hijo de pluta.
Similar destino corrieron los personajes de la Warner Brothers: el canario cabezón Tweety pasó a ser "Piolín", y el pato Daffy, Lucas. 
The Flintstones (algo así como "Los Pedernales") tenían como protagonistas a Fred y a Wilma, y a sus vecinos los Rubble ("escombro"), Barney y Betty. ¿Que de qué joraca estoy hablando? ¡Pues de los Picapiedra, cómo no se dieron cuenta!
La popularísima serie “Los locos Addams” (The Addams Family) es otro ejemplo de cualquiercosismo traductoril: Gomez, Pugsley, Wednesday** y Fester*** nos son totalmente desconocidos; en cambio, a Homero, Pericles, Merlina y Lucas  los ubicamos seguramente en seguida.
Ahora, lo del título: se anuncia en los cines el próximo estreno de la película The Smurfs , que relata las aventuras de unos personajes pequeñitos y azules de origen franco-belga, que no son otros que los popularísimos Les Schtroumpfs, que como todos habrán deducido, no son otros que Los Pitufos. O no veo por qué no, ya que estamos para traducir y adaptar como se nos cante, Los Putifos.

Poster de la película extraído de http://www.daemonsmovies.com/

*Scrooge, tacaño, amarrete
*Wednesday, miércoles
***Fester, úlcera, llaga 

18 comentarios:

Alexis dijo...

Igual el adelanto de la película no me llamó mucho la atención.
Sólo eso.

Saludos.

Phil dijo...

¿Los Pitufos???????????

Y bueh....era una de las cosas que quedaban por afanar, así que no me debería sorprender.
¿Qué vendrá después???

¿Alf?
¿El Conde Pátula?
¿Pinchinatti?

juan pascualero dijo...

¡Volviste junagransiete!(para imitar tu estilo inimitable).
Graciosa y reveladora entrada.

Fernando Terreno dijo...

Con esta entrada tuve una revelación. De pronto, todo se ordenó con relación a Peyton Place: ¡el que tradujo el título era uruguayo!
No es "La caldera del diablo" en el sentido que le damos los argentinos, sino con el significado que tiene para los charrúas. Para este lado del Plata sería "La pava del diablo", y el título se ajusta a la perfección al contenido pues se la pasaban CALENTADO LA PAVA de tal forma que todos terminábamos más calientes que el infierno.

¡Grande Andrea! Siempre habrá lugar para una nueva lectura que eche luz sobre las tinieblas.

Y lo del Tío Lucas, muy bueno.

andal13 dijo...

Alexis:
No lo vi, pero la propuesta tampoco me atrae. ¿Pitufos en el subte de Times Square?

Phil:
¡No avives giles, muchacho, que este blog lo leen en Jóligud!

Juan:
Sofrenate, sotreta, que una entrada no hace un banquete.

Fernando:
¡Ahora sí tiene sentido!!! ¡Era "Calentando la pava/caldera del Diablo" la traduccción correcta!
Entre el tío Lucas y el pato Lucas, no sé con cuál me quedo...

FLACA dijo...

¡¡¡jua, jua, jua juá!!!... Sesudo y espectacular análisis.

FLACA dijo...

¡¡¡jua, jua, jua juá!!!... Sesudo y espectacular análisis.

andal13 dijo...

Flaca:
Me alegra que te alegre.

Flaca:
Te noto reiterativa.

Marple dijo...

Hola Andrea:
Muy bueno el post.
En este caso agradezco a quien corresponda la traducción de Los pitufos, porque hubiera sido muy gracioso decir ,hace ya muchos años: -Nene, andá a ver Les Schtroumpfs y dejame tranquila:)
El otro día leí que acusan a Los pitufos de antisemitas porque el gato del mago se llama Azrael!!!.
Como admiradora incondicional del gato ,opino que dicho animalito estaba en contra del mundo , y no de una raza en especial.

En cuanto al post anterior me encantó. Si conoces algo de la iglesia católica, ésta usó Twittter oralmente desde la Edad Media,ajaj
jaculatorias, letanías y muchas partes de la misa, contienen creo que menos de 140 caracteres.
Habría que investigar el poder de los mensajes breves,nada se inventa por gusto en Internet:)

besos
y que siga en alza tu inspiración porque la mía ..en plena decadencia.

SUSANA dijo...

Andre, me veo en la obligación moral de decirte que Putifos, suena muy…putifo. Me consta que sos bien intencionada, bien criada, bien educada, pero no creo que prospere tu sugerente título, las ligas de la decencia te demandarán!
Tu artículo, una pasada, genial!
Te cuento by the way que me enteré el otro día de un pueblo en el sur de España que había pintado todas sus casas azules para honrar los ¿Putifos? Na, definitivamente no prosperará tu putidea…
:)

andal13 dijo...

Marple:
¡Yo no sé cómo harían las madres belgas para mandar a sus hijos a ver Les Schpftrmpchfs, realmente!
Pero claro, m'hija, que el tuíter eclesiástico es viejo como el mundo... si no más con aquello de Fiat lux se iluminó el Universo con mucho menos de 140 caracteres!

Susana:
Vos sabés que la idea original no es mía, recordé el nombre que unos alumnos míos de años atrás le habían puesto a un jardín de infantes que parodiaron en una representación (los "infantes" tenían 16 años!) y me había resultado graciosísimo. Pero seguramente tengas razón, suene demasiado... putifo!

Scarlett DuBois dijo...

¡Jajaja, buenísimo este post! Cuántas veces me he quejado de cosas similares. Un caso que se me viene a la mente es esa cantidad impresionante de thrillers traducidos con títulos tan genéricos que es imposible distinguir uno del otro. Estoy hablando de los típicos: "juego de poder", "poder que mata", "poder letal" y otros derivados que abundan en los videoclubes (o debería decir dvdclubes) de Montevideo.

Pero bueno, al menos nos hacen reír. :P

andal13 dijo...

Scarlett:
¡Gracias!
Uy, sí, al final con los títulos cambiados una no tiene idea de qué película era, si la de Russell Crowe, la de Ben Affleck o la de la Coca Sarli.

cr dijo...

¡Aplausos de pie!

En la contratapa de La Nación, de la mano de Liniers, cada tanto aparece este personaje: http://www.nuestrascosas.tv/contenido//2009/08/tira-matias-valle.jpg

(espero funcione el enlace)

andal13 dijo...

Cr:
¡Gracias!
Sí, funcionó el enlace, y es tal cual: la película "Johnny y June, pasión y locura" se llama originalmente "Walk the line", que como todos sabemos, quiere decir exactamente eso, al igual que Tweety quiere decir Piolín!!!!

Detaquito dijo...

Excelsa columna (la vertebral)

Mas allá del ¿chiste?, la destruccion de titulos es un problema bastante serio, que se acentua en las peliculas de bajo presupuesto, en las que el traductor se caga de la risa y mal intencionadamente escribe lo que se le cante como forma de divertimento o -por que no- a modo catartico para desquitar un poco de la frustracion que implica el empleo de mierda que posee.

No se, yo la tiro.

Saludirijillos!

Luigi dijo...

Lo de "Bruno Diaz" es la caída de un mito...!!!

Por mi lado, me lamento de la cantidad de chistes ocultos que nos perdemos (en las pelicula de humor o de dibujos animados) por el manoseo al traducir!

andal13 dijo...

Detaquito:
Gracias, pero no sabés cómo me duele con esta humedad...
Se me ocurre que el tipo primero mira la película, y según le parezca, le ponga el nombre (una especie de calificación con estrellas un tanto peculiar).

Luigi:
¡La de cantidad de Brunos Díaz que habrán pasado una infancia terrible en toda América Latina...!
Uy, sí, si sabés algo de inglés te querés morir, porque te das cuenta que no traducen de la misa la mitad.