sábado, 23 de abril de 2011

Cómo hacer turismo en Uruguay y no morir en el intento: ¡Diga “33”!

Primera parte

Sí, queridos lectores, llegó el momento que todos ustedes esperaban*: un nuevo episodio de esta apasionante saga acerca de mis aventuras por los caminos de la patria, luchando contra todas las adversidades que de antemano sé que se presentarán, pero no por ello cejo en mi esfuerzo.
Tengo claro –y creo que en este espacio lo dije muchísimas veces- que hacer turismo en Uruguay es casi imposible a menos que se cuente con un vehículo equipado con motor, porque lo que las autoridades y los operadores turísticos entienden por turismo casi  se limita a tomar sol y pegarse un chapuzón en las playas del este y en verano, como es natural. Si te interesa conocer el resto del país, arreglate como puedas, y ni que decir que los rincones más bellos del país son inaccesibles para los mortales de a pie como una.
La cuestión es que mi amiga Laura, quien desde hace un par de años es la propietaria de un vehículo motorizado conocido como “el rojito”(“Rogelio” en la intimidad),  con quien hemos compartido las vicisitudes de recorrer Uruguay, me comentó que quería conocer la Quebrada de los Cuervos, y me preguntó si quería acompañarla. Yo había visitado la Quebrada de los Cuervos hacía varios años, en un viaje organizado por la Asociación de Profesores de Biología. El lugar es francamente espectacular, pero su recorrida resulta muuuuy ardua, y requiere un cierto estado físico y muchísimo entusiasmo. En un acto de amistad del cual no me creía capaz, acepté el desafío, al que se sumó nuestra amiga Mónica, y el propio Rogelio, que a qué negarlo, le encanta hacer ruta y volver todo tierrudo.
Ahora, ya que me iba a ver obligada a arriesgar mi anatomía bajando y subiendo escarpada paredes rocosas, puse una condición: ya que íbamos al Departamento de Treinta y Tres**, quería aprovechar para conocer la localidad de La Charqueada, que según comentarios de varias personas, es un lugar lindísimo.
Fue entonces que acordamos este viaje al “pago más oriental”, que es el lema por el que se conoce del Departamento de Treinta y Tres. Tras haber reservado alojamiento, arrancamos tempranito rumbo a la salida del sol.

Dejamos Montevideo con las primeras luces del alba

Para escuchar: "Isla Patrulla", por Los Olimareños; como GoEar anda mal, les dejo el enlace.

Como no podía ser de otra manera, se impone la música del dúo Los Olimareños (gentilicio del departamento, tomado del río Olimar), en el que describe un lugar que no visitamos, pero que le anda cerca.

No serán los de la quinta sección que menciona la canción, pero mirá qué lindos pagos

 En la ruta nos encontramos con esta avanzada
de jinetes y de postes de luz

Un grupo de ciclistas totalmente perdidos, dado que la jornada 
de la Vuelta Ciclista del Uruguay de ese día se corría entre Melo y Tacuarembó

Ya en la ruta de acceso a la Quebrada de los Cuervos, 
nos enfrentamos a un camino culebrero

Llegamos a la entrada de la Quebrada, nos registramos y pagamos la entrada, y nos dispusimos a iniciar la aventura.

Datos a tener en cuenta: no cualquier ser humano, por entusiasta que sea, puede hacer el camino de la Quebrada; lleva más de dos horas de caminata, el grado de dificultad es bastante alto; hay que llevar un buen calzado antideslizante –olvidate de las ojotas o los tacos aguja- ,  poca ropa  -el estilo cebolla es el mejor, porque a medida que avanza el camino cada vez hace más calor-  y en la mochila, agua y algún alimento chico –una barra de cereal o una manzana- ya que hay que reponer energías en algún punto del tramo.
No te olvides que esto es Uruguay, y lo único que hay en la entrada de la Quebrada es un puestito que vende alfajores y empanadas, y gaseosas de la marca local Lyda; así como a  nadie se le ocurre poner medios de transporte  desde la ciudad de Treinta y Tres para llegar a la Quebrada (son unos 23 km) tampoco a nadie se le ocurre poner un puesto de venta de botellas de agua y barras de cereales.

Dejamos al rojito en el estacionamiento, para que descansara unas horas.

Un estacionamiento para gramíneas

 Emprendimos el camino hacia la Quebrada; conviene aclarar que una quebrada es un accidente geográfico***  que consiste en una profunda grieta recorrida por una corriente de agua, en este caso, por el arroyo Yerbal Chico, y se la llama “de los cuervos” por la abundancia de  Cathartes aura ruficollis, que como todo el mundo sabe son buitres y no cuervos, pero desde cuándo en Uruguay las cosas llevan un nombre derivado de la lógica.

¡Te dije que no eran cuervos!

Al principio, todo resulta fácil; 
una pasarela de madera engaña a los ingenuos caminantes

Ver tal conjunto de altas palmeras desde arriba da 
una cierta sospecha de la profundidad de la quebrada

Una primera vista del Arroyo Yerbal Chico, allá en el fondo

Cuando se empiezan a ver manchitas de colores que se mueven y una no ha consumido ningún psicotrópico, entiende que la profundidad es tal que esos puntitos coloridos son personas que ya han comenzado el descenso.

Ahora viene lo bueno: hay que bajar por una empinada pared rocosa, agarrándose de una cuerda; es ahí en que una lamenta la evolución y se acuerda de la madre de Darwin, porque tener una cola larga y prensil resultaría de lo más práctico. 

Para los que no llegamos al metro sesenta, algunos "escalones" nos resultan demasiado altos, de ahí que convenga descender recurriendo a la técnica de apoyar el culo en la roca e ir deslizándose; reconozco la total ausencia de elegancia, pero es la forma más segura si una quiere volver con las tibias enteras.

¡Un buitre!  En realidad, se ven continuamente, pero son muy esquivos a la hora de dejarse fotografiar

El camino de bajada es realmente jodido, y pese a la frescura de la mañana, el calor del sol y del esfuerzo hacen que una tenga que hacer un paulatino strip-tease, por lo que la mochila cada vez se va haciendo más pesada. 

Algunos caminantes llegan tan acalorados que deciden  refrescarse en el arroyo… ¡Pobres ingenuos! De ahí a llegar al fondo de la quebrada falta bastante... ¡Y después, hay que subir!

Ahora, una caminata por un terreno más llano, en medio de una vegetación con pretensiones de selva.

Y llegamos a la playa de la “Piedra sola”  

Y… empezamos… ah… el… ah… camino… ah… de… regreso… ahhhh!

¿Ves aquel zigzag allá a lo lejos? Es la pasarela de madera con la que se inicia el descenso.

En el camino de regreso cruzamos un montón de riachuelos cantarines…

… y montones de helechos de diferentes especies.

La foto quedó como el culo, pero quería mostrar que cada tanto aparecen en la espesura las “tablas de rescate”, por si a alguno se le ocurre fracturarse.

Ya de vuelta en el ¿llano?, nos volvimos a poner toda la ropa que nos habíamos ido sacando, y nos sentamos a almorzar para reponer fuerzas.

Ya un poco repuestas desde el punto de vista calórico,  rumbeamos hacia la ciudad de Treinta y Tres, pero esa es otra historia. Va con nosotros el recuerdo de un paisaje bellísimo, y unos dolores musculares que harán difícil de olvidar esta aventura.

¡No te pierdas el próximo episodio!


* Obviamente es mentira, pero es de estilo decirlo
** Es el nombre del departamento, por absurdo que parezca; aquí los departamentos en los que se divide el país no se numeran; este curioso nombre/número hace referencia a los “33 orientales”, protagonistas de la Cruzada Libertadora de 1825
*** No, no es un choque entre montañas (¡Cuac!)

26 comentarios:

Fernando Terreno dijo...

¡Ay, qué lindo!
Acabo de levantarme y antes de terminar el tercer mate ya di un paseo por la Quebrada de los cuervos en el Departamento de Trenta y tres...
¡Y sin gastar "los tenis"! *
Gracias, muy lindo todo. Tan bien ilustrado y explicado que casi casi es como haber ido.

¿Sabías que en las Sierras de Córdoba, Agentina, hay una Quebrada del Condorito donde, a veces, podés ver alguno como el de tu foto? (Ahí está la diferencia entre lo agrandados que somos los cordobeses que a un chimango o un aguilucho le decimos "Cóndor" y lo modestos que son -que se hacen- los charrúas, que le dicen "cuervo")

Imponentes las fotos, especialmente la 3, la 4 y la de los helechos.

*tenis= zapatillas en lengua uruguaya.

andal13 dijo...

Fernando:
¡Gracias! Se ve que madrugaste pila hoy, jijiji!
Es lindo Treinta y Tres, sin dudas...
Mis viejos anduvieron viendo cóndores (y comprando alfajores) por las Sierras de Córdobas hace unos años.
¡Che,más respeto por los CHAMPIONES!!!

El Tata dijo...

Andrea; tus fotos son preciosas. Estuve disfrutando de todas, pero estás en deuda conmigo y con el río padre. Tenés que ir al noroeste y fotografiarlo con esa tu capacidad de ver la belleza de las cosas. Es verdad que lo cambió la piqueta fatal del progreso, al sepultar la majestuosidad del salto grande con su represa. Pero sigue siendo una maravilla de paisajes. No sabés lo que es, (lo quefue para mí)el atravesarlo al volver de la Argentina, en noches de verano a la luz dela luna.

andal13 dijo...

Tata:
¡Momento, señor! Ese río ya lo conozco; es más, lo vi antes de la represa (fui con mis padres cuando chiquita) y lo he cruzado muchas veces, con luna o con sol, y la última vez, bajo lluvia.
Ahora se trata de convencer a la "chofera" para ir, y en general, elegimos lugares que no conocemos (no era el caso de la Quebrada, que mis amigas no conocían pero yo sí).
Los próximos destinos que tenemos en mente nos llevarán a visitar otros parajes...

Neville dijo...

"Ahora viene lo bueno: hay que bajar por una empinada pared rocosa, agarrándose de una cuerda"

En fin, amiga mía. Envidio su espíritu aventurero, pero me niego a abandonar la civilización que tantos milenios demandó ser levantada.

Si un día hay un buen hotel cerca y la posibilidad de sobrevolar este paisaje en helicóptero, prometo saludarla desde la ventanilla mientras usted baja por la pared rocosa (y hasta le alcanzo una petaca de escocés para mitigar su esfuerzo).

Por supuesto, me gustaron mucho las fotos y, sobre todo, la crónica!!

andal13 dijo...

Neville:
Hay una hermosa estancia turística cerca, pero sospecho que carecen de helicópteros...
Por favor, en vez de petaca, ¿podría ser una botella de Cabernet-Sauvignon? Soy más de la uva que de la cebada.
¡Muchas gracias por los elogios!

cr dijo...

¡Ah qué lindo paseo!
Hace tiempo no hago de estas peripecias, los 23 km los podría hacer en bici pero no sé si me da el cuerpecito para el resto de la travesía. Ultimamente mi espalda se lleva mal con las largas caminatas (snif, antes las hacía)

Como siempre un disfrute tus fotos y relato.

andal13 dijo...

Cr:
Me gustaría saber cómo llegarías con la bici hasta 33...
De la espalda ni hablemos... ¡Todavía me duele!
Me alegra que hayas disfrutado.

SUSANA dijo...

Lindo el camino culebrero para ir cebando mate!
Veamos Andre, mientras veo y te leo, tomo nota: Cathartes aura ruficollis!!! Gritaré la próxima vez que vea un abogado, seguro que lo impresiono y dejo pensando!
Amiga, he sufrido esa travesía con Vos! Ahora sé que no llegaré a ese paraíso por mis propios medios, Marlboro dixit!

andal13 dijo...

Susana:
Imagino que los abogados se conocen los nombres científicos de cuanta especie de buitre ande sobrevolando el planeta y zonas aledañas, para poder responder en consecuencia!

Ah, buena ocasión para dejar de fumar es recorrer el camino al paraíso (que imagino que estará empedrado de buenas intenciones, al igual que el del infierno!)

Mónica dijo...

Andrea, agradezco tu crónica pormenorizada y tus fotos (magníficas como siempre)ya que claramente es esto lo más cerca que voy a estar de la Quebrada de los Cuervos-buitres, claramento este es un paseo para unos años menos de los que tengo (y unos cuantos kilos menos...) Pero voy a promover su visita entre los jóvenes, y no tan jóvenes pero valerosos y medianamente bien entrenados, seres que conozco, ya que llegué a la conclusión que es un lugar magnífico. Aunque ahora, pensandolo bien, capaz me instalo en la entrada con un puesto de agua mineral y barritas de cereal, para ayudar a construir el "Uruguay turístico" que nos merecemos, no??
un abrazo
Mónica

andal13 dijo...

Mónica:
Ah, otra que tira la toalla antes de comenzar... Me da la impresión que estás planeando un fin de semana libre de marido e hijos.
;-)

De repente podés poner el puestito de venta de agua, y de alquiler de paseos en helicóptero, ya que Neville ha hecho la sugerencia!

Alvaro Fagalde dijo...

Muy buena la recorrida. Aprovecho para hacer como que hice Turismo, ya que tengo que trabajar 20 horas en el fin de semana.

La Quebrada vendria a ser el Machu Pichu criollo.

andal13 dijo...

Alvaro:
¡Muchas gracias!
No te quejes, que en breve serás recompensado con una ingente cantidad de dinero.

Me parece que para Machu Picchu le falta alguna "ciudad perdida", jijiji!
El camino de allá es menos accidentado, además.

Martín dijo...

Opa!!! Qué bueno! Linda experiencia. :D

Nunca fui, la verdad, y creo que estaría bueno, quizás algún día...

Lo de los Treinta y Tres es tooodo un tema, porque está claro que no fueron 33, y todo eso, pero ta, de nombres y tradiciones extrañas, el Uruguay está llenito.

A ver con qué nos sorprendés ahora... =)

andal13 dijo...

Martín:
Realmente me gustó muchísimo, y es algo realmente alejado (conceptualmente) de los cánones del Ministerio de Turismo.
Con respecto a cuántos eran los 33 Orientales... la verdad será develada en el próximo capítulo!

magui dijo...

Pero si yo estuve por el mismo lugar!
Sólo que fui después de la tormenta del viernes, y solamente estaba habilitado hasta la bajada al primer arroyo. Muy lindas fotos! Yo estaba muy concentrada agarrándome de la cuerda.
Sabés que también hay otro recorrido de lo más pintoresco, se pasa por la propiedad de unos tales Olivera y se llega a una cascada preciosa. Cuando pueda voy a subir las fotos.

Detaquito dijo...

Sin dudas las tecnica de descenso que descibes resulta poco ortodoxa, pero al parecer es efectiva.

Ojo, yo baje corriendo el cerro del toro en Piriapolis... ta, era una apuesta con mi hno. (gane porque él cayo al impactar con el cuerpo de una VIEJA que ascendia el cerro de mierda ese... ah si, la vieja tambien cayo.)

Excelente cronica!

andal13 dijo...

Magui:
Ah, qué pena... Nosotras ligamos unos días espectaculares (fuimos el lunes, concretamente, a la Quebrada).
Del camino de la cascada nos enteramos después de habernos ido... una pena.

Deta:
Es que no sabés lo jodido que es el "camino"... no hay camino en algunos trechos, sino unas bajadas muy pronunciadas de piedras sueltas. Cerros he subido (y bajado) varios, pero ninguno tan bravo como la Quebrada.
Cabe aclarar que no me llevé puesta ninguna vieja (ni ningún jovenzuelo alocado me llevó puesta a mí!)

El Tata dijo...

Andrea; aunque no lo creas, nunca fui a esa quebrada; y pensar que estuve en la de Humahuaca(le voy a preguntaral cordobés si se escribe así o sin hache.)El paseo visual que nos regalaste, renovó las promesas de Liliana, mi nena, que hace no se cuanto tiempo me amenaza con ir. El problema no es bajar. El verdadero problema es subir. Especialmente a mi edad. Claro que cuando hay voluntad todo es posible. Hace no mucho, fuimos al Penitente. Y, modestamente, ambas cosas fueron llevadas a feliz término. Lo que quiere decir, que, si bien no mucha, todavía me queda cuerda, no sé si para rato. En cuanto al río más lindo del mundo, el haberlo atravesado más de una vez no te exime de la culpa de no haber fotografiado su grandeza.

andal13 dijo...

Tata:
¡Serás atrevido! ¿De dónde sacaste que nunca fotografié el río más lindo del mundo, eh?
No estás atento al blog, por lo que veo...
Y además, de aquellas fotos "de verdad" y en blanco y negro tengo más de una.
Y decile a Liliana que te lleve, que la parte del entarimado, la podés hacer. Y además el paisaje que rodea a la Quebrada es soberbio.

Marple dijo...

Andrea:
ni a tu edad yo hubiera hecho ese paseo.Tus fotos son muy ilustrativas.
No tiene nada que ver ni con el Penitente, ni con ningún cerro,es muy superior en dificultades.
El Tata será de otra raza, jajaj, yo sé que donde hay voluntad hay un camino...que no sea el de la quebrada de los cuervos:)
En resumen: lo contaste tan bien y las imágenes son tan ilustrativas que me doy cuenta perfectamente que jamás voy a ir por ahí y que la gente de Turismo, mucho bla bla bla con playas y estancias turísticas pero no son capaces de arreglar caminos, tener transporte colectivo organizado para los turistas, ni facilitar la entrada a lugares realmente hermosos para autos comunes.Por estos pagos la cosa es así,supongo que en 33 también.
Eso sí, no sabés cómo se diputan el cargo de la Dirección de Turismo de la Intendencia,jajaja y después se pasan de conferencia en conferencia para salir en el diario local. En sus cabecitas parece que el verdadero Uruguay se muestra en las fiestas "rurales" onda Minas y Abril con gauchos truchos y unos payadores que dan lástima.

Un placer leer tu blog, como siempre.

Henrique ANTUNES FERREIRA dijo...

Andalamigo y 13

Me encantan tus fotos y tu texto. Vivos. Tienes el privilegio de sacar imágenes del Mundo alrededor, lo que me parece extraordinario. E, además, escribir muy bien. ¡Enhorabuena!

¿Pero, qué clase de tío eres tú? De Uruguai tu eres el primero bloguero que encuentro. Quiero que seamos Amigos, vale? Seguro que sí.

Te descubrí y volveré siempre que me sea posible, puedes creerlo. Con muchísimo placer, por supuesto.

Este es el castellano que intento de hablar y escribir. Si lo encuentras con muchos errores, por favor dímelo. Muchas gracias.

Desde Lisboa, un abrazo fuerte

PS - 1) Sin embargo, te espero en mí Tavessa. Gracias;

2) Por favor informa a tus Amigas y Amigos de que yo existo... y me gustaría tener más gente de América Latina...

Lara dijo...

Ay, que lindo! fui hace varios años ya, me encantaría volver pero creo que ya no me animo a hacerlo de la manera en que fui la primera vez: a patita! Son bastante más de dos horas de la ruta a la quebrada (nosotros lo hicimos en cuatro y algo), sobre todo si vas cargado. Pero no me olvido más de eso, el camino no parecía real, me hacía acordar a ciertos cuentos que leía de chica. Nos agarró la noche y el cielo era realmente un espectáculo (por suerte había luna llena, sino no estaba contando el cuento).
La Quebrada en sí es una belleza, es un paisaje arriba y otro abajo.
Qué nostalgia que me dio leer esto... tengo que conseguir un auto (o un amigo con, jeje).

Abrazo!

andal13 dijo...

Henrique:
Difícil que pueda ser tu "amigo"... Es decir, soy esa clase de "tío" que en realidad, es una mujer!


Lara:
Ah, qué maravilla de aventura...! Supe hacer recorridos de esos, como ir a acampar a Villa Serrana con todo al hombro, o recorrer el camino de entrada a la Laguna Negra a pata; ahora creo que no podría.
¡Aguanten los amigos con auto! Jijiji...

Outlet en Montevideo dijo...

Hola como estan? Estoy pensando ir a la quebrada de los cuervos en carnaval, pero no tengo auto :(
Es decir voy en bus, pero que tan facil o posible es llegar a pie? Pueden ayudarme o tirar ideas de como llegar si sos un simple humano que quiere conocer pero no tiene auto.

Soy Cata y los invito a visitar mi blog: Outlets en Montevideo, espero les guste.

Por favor ayuda con info para llegar a la Quebrada en bus.
Saludos