sábado, 9 de enero de 2010

Acuérdate de no olvidarte



En la columna del sábado pasado abordé –o sobrevolé, más bien- el tema de las ferias en Montevideo, en el entendido que “feria” es un mercado de frutas, hortalizas, productos de granja y cuanta cosa se le ocurra a una, o no se le ocurra, porque personalmente jamás pensaría en vender mi dentadura postiza, o será que carezco de ella. ....


Ahora, en Montevideo -y en otras partes, claro- hay otro tipo de ferias: una de las buenas tradiciones de esta ciudad, desde hace casi medio siglo, es la feria de libros y grabados del Parque Rodó. Por supuesto que, como nos suele pasar en Uruguay con los nombres, en la feria de libros y grabados se exponen y venden montones de otras cosas, y entre ellas, si tenemos suerte, algunos libros y grabados.

Esta feria comenzó en el año 1961, a instancias de la poetisa Nancy Bacelo, una especie de hada madrina combativa, que peleó toda su vida por abrirle un espacio a diferentes creadores, poetas, escritores, dibujantes. Durante 47 años, Nancy siguió promoviendo esta feria, que fue resistida por “los de arriba” vaya a saber por qué razones -a mí se me ocurren dos o tres de esas razones, pero no sé si serán- pero que se ganó un lugar en la agenda de los montevideanos al llegar diciembre. La Feria fue mudándose, del Palacio Municipal a un predio de Bulevar Artigas y Rivera, de la Plaza Gomensoro al Parque Rodó, donde parece que llegó para quedarse. Con el lema de “acuérdate de no olvidarte” y la entrega de jazmines, Nancy abrió tesoneramente SU Feria, hasta el día de su muerte.

La muerte de Nancy, sin embargo, dejó viva la idea, y es así que desde hace dos años la feria sigue viva en el Parque, con otro nombre, pero con el mismo espíritu.

Aquí comparto con ustedes algunas fotos de mi recorrida por Ideas +:




El lema de Nancy dice presente
jjj


Los puestos de artesanías comienzan a armarse...
....


En la feria también hay recitales: aquí vemos al músico
Alejandro Ferradás haciendo la prueba de sonido
(no pude quedarme al toque porque una contractura muscular
de €#$&#% me hizo huir despavorida)
,,,,

Bueno, en la antigua feria del libro también se venden libros, cómo no
,,,,,

Los paseantes comienzan a ver qué hay...
La feria siempre fue un buen lugar para dejar
 la carta para Papá Noel o los Reyes Magos
 (¡Pucha! Me olvidé de dejar la mía!)
,,,,

El dibujante e historietista Nicolás Peruzzo intenta convencer al guionista
Rodolfo Santullo de que compre su ejemplar de "Super Navidad Oriental";
Santullo no está nada convencido
,,,
 
Ignoro qué efecto causa bañarse con uno de estos jabones locos;
como tengo bastante con mis neurosis, no me animé a probar
...
  
Un puesto de remeras vintage, para los nostálgicos de revoluciones varias
,,,,

16 comentarios:

juan pascualero dijo...

Si yo no conociera algo Montevideo, seguro que contigo lo conocería de la mejor forma.

yonky dijo...

Es uno de los puntos altos de Montevideo que anualmente nos recuerda en su recreacion parte de nuestra idiosincracia.

cariños

ro dijo...

Hola, Andal! Todavía no leí la anterior entrada, porque vengo como con atraso, pero ya voy. Supe estar en la feria de Nancy Bacelo en otras épocas. Una vez en Rivera y Bvar y otra vez en pocitos-puntacarretas en una plaza cuyo nombre ahora no recuerdo, pero que queda pegada a la rambla, donde se volaba todo mientras armabas y también después. Hacíamos tarjetas.
Fui este año y la verdad es que me gustó. No sé si porque hacía tiempo que no iba o qué pero estaba buena. Una pena que no pude recorrerla despaciosamente, porque me apuraban. Consejo al ir a cualquier feria: ir solo.
Besos

Goliardo dijo...

Coincido con Juan Pascualero, y espero poder ir, como deseo hace tiempo, a Montevideo y tenerte como guía. Personalmente adoro las ferias de artesanos o de libros, o simplemente de frutas, a las que iba de la mano de mi abuela como un evento feliz en el que siempre me ganaba alguna rosa de los vientos como regalo. En Buenos Aires sobreviven varias, como la de San Telmo en la Plaza Dorrego, o la de Parque Rivadavia. Pero mi favorita queda mucho más lejos, en la Patagonia. Si algún día podés ir a la feria de artesanos de El Bolsón, provincia de Río Negro, avisame, que te retirbuyo la guía. Allí no sólo se exhiben hermosas artesanías rodeados por los cerros andinos, sino que además se pueden comer sabrosas empanadas y comidas armenias, se pueden beber exquisitas cervezas artesanales escuchando a un conjunto de música medieval que fabrica sus instrumentos, caminar unos pasos y escuchar gaiteros o bandas de rock, y hasta ver espectáculos de acrobacia "a la gorra". Creo, básicamente que estas ferias son, más que una serie de puestos de venta al aire libre, verdaderos eventos culturales, que nos hacen disfrutar de la libertad, la creatividad y el arte, de manera comunitaria y compartida. De alguna manera, las ferias son el más hermoso lugar de encuentro y liberación ¡Qué bueno sería poder compartir un "tour" por las ferias de las dos orillas!
Te mando grandes abrazos artesanales.

Germán dijo...

Muy interesante, la verdad es que desconocía la existencia de esta feria. Yo sólo fui por la de Roque Narvaja (o algo así). Un beso ¿eh?

media luna dijo...

¡Viva Nancy Bacelo, y la artesarnía, y la música, y los guionistas, y cómo no...Vivan las ferias del libro en todas sus versiones!
Besos.

Santi el de Los Divagues dijo...

Pah Santiago, acuérdate de no olvidarte de cuando la Feria era en la explanada municipal y entonces, al final del día, el último día, los artesanos se mamaron hasta las patas y empezaron a tirar bancos de plaza al medio de 18 de Julio y a romper baldosas, porque era la época épica de las baldosas rotas y entonces Nancy Bacelo salía al medio de la calle, desesperada, gesticulante y gritante a vociferar: !!!Idiotas, paren, no se hace la revolución con vinooo!!!!! mientras les pegaba a los desaforados con un almanaque del Club de Grabado arrollado. Qué tiempos!!!

Corto Maltes dijo...

sta feria la conosco de oidas porque nunca fuí, pero en algun momento supongo que tendré que ir a conocerla. Siempre que haya libros tendré ganas de conocer una feria nueva (o vieja).

VUELVO AL SUR.. dijo...

Hola, Andrea. Debe ser muy interesante estar en un parque de esos toda una mañana, sin prisas, hojeando los libros que habitualmente lee la gente de Montevideo. Se antoja darse la vuelta y, si alguna vez vuelvo intentaré visitar el Parque Rodó.
Un abrazo y un buen año.

andal13 dijo...

A todos:
Pido disculpas por la demora en responder, pero estuve una semana sin PC, y ahora recién la pobre Dora está saliendo del CTI... espero pronta mejoría (de lo contrario, me veré obligada a asesinar a un técnico).
¡Gracias por hacerme el aguante!

SUSANA dijo...

Hooooooooooola Andre!!!!!!

¿Te mejoraste de la contractura? ¿El técnico de la compu todavía respira? ¿Me llevás a esa feria? ¿Me regalás un libro? ¿Y una remera vintage?

Jajajajajajá, me pediste que volviera energizada!!!

Besazo mi Queridaza Amiga!!!!

andal13 dijo...

Susana:
Sí.
No lo he vuelto a ver (no fue necesario).
Sí, pero a la próxima edición.
Sí, me encanta regalar libros (y que me los regalen).
Sí (¿La de Mao?)


¡Jijiji!

Alessis dijo...

Vos sabés que me había escrito todo un comentario hace días y cuando puse publicar se murió todo y lo perdí, así que me frustré y no dije nada. Voy a intentar citarme a mí mismo de memoria.

Siempre paso por la feria esa, pero nunca entro, porque cuando paso es para la Facultad de Ingeniería, y justo en diciembre es tiempo de exámenes, así que cuando voy o vengo de dicha institución lo que menos quiero es seguir en la vuelta, jeje.
En las noches se ve bastante linda la feria, pero de afuera, porque no tengo el gusto.
Voy a ver si este año voy alguna tarde-noche.

Creo que me acordé de (casi) todo.

andal13 dijo...

Alessis:
¡Pero muchacho, eso se soluciona facilísimo! Te recibís, y listo, a disfrutar de la feria!
La otra opción es que te cambies a Agronomía, que la Facultad queda en la otra punta de Montevideo.

;-)

Peter Parker dijo...

Nosotros nos quedamos tomando unas cervezas al costado de la feria para aguantar el calor y más tarde comenzamos a escuchar los ladridos y retumbes de Ferradás... ¡no te perdiste de nada!

Una lástima lo de tu dolor muscular, luego hicimos el cierre de jornada en casa, con pizza y brebajes varios.




Interesante divague de Santi, siempre me resultaron muy pintorescas esas anécdotas.

andal13 dijo...

Peter:
¡Mirá qué gente trajo la feria!
Bueno, mientras ustedes departían y libaban, yo me volvía a casa en un 76 colgada con unas 250 personas más, cosa que no mejoró mucho mi contractura, te podrás imaginar.

Confesá que te compraste la remerita de Mao, dale!