sábado, 4 de abril de 2009

¡Que los cumplas feliz!

No, no te desesperes pensando a quién te olvidaste de saludar hoy. Imagino que en un planeta en el que hay casi siete mil millones de humanos, probablemente más de uno haya nacido en esta fecha, pero el título no refiere a una persona en particular, sino al festejo del cumpleaños en general, aunque restringido a los cumpleaños infantiles.
Allá en mi infancia (que cuando veo cómo ha cambiado todo yo misma me creo que fue en la época en que Alejandro Magno andaba conquistando Persia), cuando un niño cumplía años, el festejo se hacía en su propia casa, o a lo sumo, en la casa de los abuelos.
Primero, como es natural, se cursaban las invitaciones, que consistían en unas tarjetitas que invariablemente decían “Te invito a mi fiestita” y estaban decoradas con algún motivo infantil, que se compraban en la papelería, y que la mamá o el papá llenaban de puño y letra con los datos esenciales del cumpleaños: fecha, hora y lugar. Se invitaba a los primos, a algunos niños del barrio y a algunos compañeritos de clase.
El día indicado, la casa se decoraba con guirnaldas de papel de colores, se colgaba de dos clavitos el infaltable piolín con unos rectángulos de cartulina con una letra cada uno que permitían formar el F E L I Z C U M P L E A Ñ O S, y completaban el ornato unos cuantos globos inflados por los pulmones del papá del festejado, con ayuda de algún cuñado. La mesa del comedor se cubría con algún mantel lindo que se protegía con un sobremantel de nylon incoloro, para evitar las manchas, se compraban para la ocasión unas servilletas de papel decoradas (que las nenas que por ese entonces coleccionábamos servilletas teníamos a bien agenciarnos una si nos faltaba) y las botellas de Coca-cola o Fanta (de un litro y de vidrio!!!) se vestían con una especie de delantal de cartulina con algún personaje de Disney.
Los invitados llegaban a la hora señalada, portando sendos regalos, que una vez abiertos, se colocaban sobre la cama del festejado, que se iba cubriendo de cajas de lápices de colores, libros de cuentos, autitos de colección, muñecas o jueguos de caja. A cada invitado se lo dotaba de un sombrerito de cartón, que se sujetaba al cráneo con una gomita que fungía de barbijo, pero que cortaba casi tanto como la hoja de la guillotina que decapitó a María Antonieta.
La mamá, las tías y las abuelas servían los platos, que contenían invariablemente pizza, pascualina y torta de fiambre hechas en casa, algunos sánguches de la confitería de la otra cuadra, ravioles y las infaltables pildoritas chijeteadas de mostaza, cada una con su escarbadientes, a menos que la familia tuviera un juego de lunch que incluyera unos tenedorcitos con los cuales ensartar el popular manjar y no quemarse los dedos (en casa aún subsisten unos que tenían un manguito de plástico de colores, decorados con unas microguirnalditas doradas). De postre, masitas si se podía, o si no, alfajorcitos de maicena hechos por la abuela, y la torta de cumpleaños, generalmente casera –aunque para la ocasión podían contratarse los servicios de la señora de las tortas- decorada con algún macaco de espuma plast o con algún motivo más elaborado, como una especie de maqueta de un cuento infantil o un partido de fútbol, y con tantas velitas como años cumpliera el festejado. Las velas invariablemente eran rosadas o celestes, según el sexo del homenajeado, y las nenas teníamos el privilegio de que la velita fuera incrustada en una rosita de yeso del mismo color. Las velas eran esas que se apagan de un soplido al son del “Que los cumplas feliz”, y como todos los niños invitados soplaban al mismo tiempo, una terminaba comiendo torta con chantilly, cera de vela y saliva.
La diversión consistía en salir a jugar al patio o a la vereda; las familias más pudientes contrataban a un payaso, o a un mago, o cine, que entretenían a los invitados de menor edad una media hora, más o menos.
Si se podía, había “sorpresitas”, unas bolsitas de nylon de colores con algún dibujito que contenían unas golosinas y algún chichecito de plástico, y muchas gracias por haber venido.
Mi primer añito (estoy sentadita en la sillita… sin sombrerito)




En algún momento, no sé si motivado por la caída del muro de Berlín o porque Néber Araújo se llamó al silencio, se produjo un quiebre, y el festejo del cumpleaños de los niños dejó de ser un algo familiar e íntimo para pasar a ser un acontecimiento cuasi industrial. Es así que cuando se acerca el cumpleaños de María Paz o de Francisco, lo que suele preguntarse es "¿Y dónde se lo hacés?", porque es evidente que será en un salón de fiestas.
Los salones de fiestas para niños pueden estar ubicados en clubes, pero cada vez con mayor frecuencia se localizan en casonas acondicionadas para tal fin. Hay hora de comienzo y de finalización, con lo que el "día del cumpleaños" se reduce a las "3 horas del cumpleaños".
La casa en cuestión estará decorada con los personajes preferidos por el festejado, que invariablemente resultarán unos completos desconocidos para toda la concurrencia mayor de 12 años, tales como Hi-5, Bob el constructor, Lazy Town, los Backyardigans o Wow Wow Wuzzby (juro sobre esta estampita de Pluto que no inventé nada de lo anterior).
Los padres y demás familiares del festejado no se verán en ningún momento importunados por la molesta presencia de los niños, ya que para encargarse de los párvulos estarán los animadores, personas contratadas para entretener a los invitados que no excedan el metro de estatura. Organizan diversas actividades, de forma tal que en el plazo de las 3 horas que dura el cumpleaños, cada niño se disfrazó de Spiderman o de Princesa, fue maquillado, jugó en el pelotero, en el castillo inflable, cantó, bailó, se raspó una rodilla, intentó romper la piñata, jugó a la pelota, comió dos panchos y tres hamburguesas, se incorporó medio litro de Coca-cola, se bañó con otro litro de Coca-cola, peleó con otro niño porque ambos querían el mismo globo, lloró porque no alcanzó a soplar las velitas, escupió la torta porque no le gustó y armó un escándalo porque no se quiso ir cuando los padres vinieron a buscarlo a la hora convenida.
Los invitados mayores no sólo no deberán preocuparse por entretener, alimentar o soportar a los niños, sino que tampoco deberán temer que el aburrimiento los agobie, dado que muchos de los locales cuentan con divertimentos para grandes, como mesas de pool y de ping-pong, flippers y otras maquinitas de juegos electrónicos, por lo que nadie se verá obligado a tener que conversar con la tía Nora o con el marido de la cuñada de mi primo, que jamás recuerdo cómo se llama ni a qué se dedica.
La comida puede ser provista y servida por el propio salón de fiestas, o por un servicio contratado; líbranos Polvo Royal de hacer algo casero, que si prendés el horno se te mueren las arañas que lo habitan.
A la hora convenida, los encargados del salón de fiestas entregarán al niño o niña de cara pintada, sudoroso y sobreexcitado por la ingestión de cafeína a sus respectivos padres, y la entrega será documentada en la planilla correspondiente (si te equivocás de niño y te llevás otro que no es tu hijo, no hay reclamos; tal vez en un próximo cumpleaños, puedas recuperarlo).
La familia se retirará sin necesidad de agorbiarse con la limpieza del lugar o preocuparse por los platos rotos, y con la satisfacción del deber cumplido: “Estuvo preciosa la fiesta que le compramos a María Paz (o a Francisco), no es cierto?” .

44 comentarios:

Camarandante dijo...

Ay! cómo me haces cagar de risa! "...juro sobre la estampita de pluto..." jajaja

Debo decirte que me entra una fuerte nostaaaaalgia! y no de sentir su risa loca...

Me acuerdo mis tortas de cumpleaños, que hacía la vieja (ojo eramos 5 todos festejos por igual). Onomastico, 9 de julio, día de la patría si los hay en argentina. (por las mañanas mi abuelo ,marino, me llevaba al mega desfile) LA TORTA!!! un rectángulo de 30 x 40 y 20 de h (cm) TODA decorada MI BANDERA nacional y un radiante (infaltable) sol en el medio. Qué orgullo carajo de ser argentino!

Pero bué, así como se fue para abajo la magnitud de nuestros festejos infantiles, tambien TODA nuestra autostima! Lo del cumple es un síntoma mas de lo arrastrados que andamos por estas latitudes!! bueno, bueno, la hice muy larga, acá la corto!

Buena la foto, me pareció ver a mi hermana, ahí, te juro es igual, y los "bonetes" jajaja , me acuerdo... porrr diossss!! (gratos rec)

besos

andal13 dijo...

Camarandante:

Che, comerse la bandera no constituye un vilipendio a los símbolos patrios????
¡Jijiji!!!

Yo todavía me resisto, y en mis cumpleaños hago torta casera (me queda riquísima), pero eso sí, siempre la misma, con chantilly, merenguitos picados y duraznos.

Capaz que estaba tu hermana en mi cumple, cómo no... hay una nena en la foto que no recuerdo quién es!

FLACA dijo...

Cuando vuelva de trabajar, o mañana de mañana te voy a dejar el comentario que este post merece, que pueda expresar la emoción que me causan estos recuerdos.

Martín dijo...

Andrea: te juro que pensaba que yo era más joven que vos. Y sin embargo, tus cumpleaños y mis cumpleaños eran iguales. ¿Será que nada cambiaba antes?

Tuve uno hace unas semanas, de el hijo de una sobrina que cumplía 2 años. Es cierto. Nenes chicos casi no vi. Cuando los vi fue porque me dieron acceso a unas playstations, y mis primos (que son pre adolescentes) y yo jugamos.

Los adultos (los "grandes", como se les dice cuando uno es chico) en otra totalmente. Hasta un karaoke había para ellos.

Es re distinto, la verdad.

Vi un poco de cinismo en ese final, quizás no sin razón...

Saludos, y, como siempre, brillante.

andal13 dijo...

Flaca:

Bueno, pasá cuando quieras. Te guardo las sorpresitas y una porción de torta.


Martín:

Es así, sí, durante décadas el mundo fue más o menos igual, y de golpe, nos despertamos un día en otro universo, en el que habían desaparecido los alfajorcitos de maicena que hacía la abuela, y los globos aquellos que eran unas cosas más o menos ovoides habían dado lugar a globos con forma de perro salchicha.
Y bué, ya lo dijo Darwin... habrá que adaptarse...

Peter Parker dijo...

Andrea, ultimamente antes de entrar a tu blog me tomo un antidiarreico, para evitar problemas como los de Camarandante.

Esta vez no fue la excepción (por suerte lo temé a tiempo), pero ahora me tengo que aprovisionar de pañuelos desechables para secarme las lágrimas con tanta nostalgia junta.

Todavía recuedo las botellas de vidrio de Coca de litro (no habían otros tamaños), vestidas con los delantalitos de cartulina con los personajes del congelado Walt.

¡Qué lindos recuerdos!.
Ahora me paso las 3 horas del cumpleaños tratando de adivinar que personajes son los que aparecen pintados en las paredes del salón de fiesta... ¿estoy viejo? ¿quiénes son los Bayardigans? ¿trabajan detrás del Ministerio de Defensa? ¿Quién carajo en Ben 10? ¿Dónde está el Osos Yogui?

Las fiestas cambiaron, ahora los papis se divierten con las animadoras en el pelotero o en el castillito inflable y no aparecen hasta que otra animadora -vestida de Frutillita- hace el baile del caño, mientras el abuelito le pone dinero en la bombachita (que dice "Sin triqui triqui no hay bam bam").

¡Ya vendrán tiempos peores!.


Antes de irme:

1) No te metas con los que se disfrazan de Spiderman, que después quedo sin cobrar los royalties y no llego a fin de mes.

2) Dejá vivir a tus inquilinas del horno.

Santiago dijo...

ANDREA:
No me parece bien que jures sobre la estampita de Pluto en vano. Creo que hay cosas que siguen siendo sagradas. Si no respetamos a Pluto: ¿dónde vamos a parar?. Si estaré viejo que algunas cosas que contás de tus cumples me parecen de lo más modernas. Por ejemplo, en mis tiempos NO HABÍA COCA DE A LITRO. Las tortas las hacían las mamás con chantilly, emborrachadas con vino garnacha(la torta, no las mamás)y no se invitaba a los compañeritos de la escuela, solamente estaban los primitos con los que uno se llevaba muy mal y algún amiguito de la cuadra. Siempre alguno terminaba llorando. Los sombreritos eran lo más, nada más lindo que tirar del barbijo elástico de una prima odiada y soltarlo para que le destrozara al pescuezo o la pera.Qué mago ni payaso ni cine, las escondidas o la mancha era lo que había, además de jugar a los doctores en el galponcito del fondo, cosa que algunos aún hoy siguen haciendo. Cosas de la nostalgia.

andal13 dijo...

Peter:

Tu farmacéutico debería pagarme una comisión, ya que gracias a mis crónicas le comprás antidiarreico y pañuelos descartables!

No es broma, he visto nenas de 7 u 8 años ensayando el baile del caño en los soportes del alero mientras los demás niños juegan en el pelotero...
¡Ay, infancia, divino tesoro que te fuiste para no volver...!

Lo de Spiderman y las arañas fue un homenaje subliminal hacia tu persona, sin dudas!
;-)

Santiago:

En mis cumpleaños nunca hubo payasos ni magos, jugábamos bajo la parra de glicinas, o adentro de casa, si hacía mucho frío o llovía.
Al otro día, mamá sacaba sánguches mordidos de los más insólitos rincones de la casa, eso sí.
Ahora no "juegan" a los doctores, Santi... "practican" la medicina, directamente!!!

Peter Parker dijo...

Volví...

Recuerdo las proyecciones de cine -con rollos-, creo que los tipos solo tenían 3 títulos de Walt Disney porque los veíamos en cada cumpleaños.

Los sobreritos conos eran odiosos y siempre se me reventaba el elástico. ¡La piñata era lo más!, y la batalla por las sorpresitas -con patadas voladoras incluidas- también.

Los escarbadientes de las pildoritas servían para pinchar globos y niños fastidiosos.

Más allá de todos los chistes, creo que por nuestra diferencia de edad, yo viví la transición entre ambos "universos" ya que un par de mis cumpleaños pre-adolesentes fueron en clubes... pero no tenían la onda actual.

Bueno ahora me voy a jugar a los doctores. Chau.

P.D.1: Buenísima la foto de tu primer añito.
P.D.2: Aflojale al invariablemente.

Bea dijo...

Yo debo ser más vieja que Peter Parker, porque en mi pre y adolesencia, los cumples se seguían festejando en casa.
Este posteo me trajo a la memoria ¡cuánto trabajaban mis Padres para los cumpleaños infantiles!
La casa era decorada con guirnaldas hechas por ellos mismos.
Papá pintaba grandes cartulinas con animalitos preciosos, que adornaban la casa y los niños admirados se los quedaban mirando, porque realmente eran hermosos.
Mamá no compraba nada hecho. Cocinaba hasta altas horas de la madrugada, durante dos días.
En la noche anterior, cuando ya nos habíamos dormido, papá era el que decoraba las tortas y qué tortas!!!. Reíte de las de ahora...
Me acuerdo de la frazada a cuadros que tendían en el piso, para que nos sentáramos a ver el cine.
Aún guardo un trozo de esa frazada.........
No sigo porque me voy a la farmacia de peter Parker a comprarme pañuelos descartables.
Agradecida por traerme estos recuerdos.Bss

Peter Parker dijo...

Bea, veo que no solo compartimos la misma platilla de blogger, sino que también somos del mismo signo zodiacal.
Decile al farmacéutico que vas de parte mía y capaz que te hace algún descuentito.

Bea dijo...

Peter, muy bueno lo tuyo.
Con los tiempos que corren, nunca está demás una recomendación para comprar (aunque sólo sean pañuelos). jajajaja

andal13 dijo...

Peter:

¡Ay, invariablemente se me escapan los adverbios! Bueno, haré una copia que diga "no debo escribir invariablemente".
¿Nunca te tocó una película de Tom y Jerry?
Tomaré tu sugerencia y para el próximo cumpleaños infantil, llevaré una reserva de escarbadientes (y no para pinchar globos!)

Bea:

¡De acuerdo contigo! Lo que trabajaban mis papás -y toda la familia y hasta alguna vecina que colaboraba- para hacerme un lindo cumpleaños...
Hoy mamá leyó este texto, y se empezó a acordar de las guirnaldas, y de los "vestiditos" para botellas... y eso que trabajaba, pero no le impedía ocuparse de la organización del festejo.


Bueno, y ahora los dejo a ustedes dos conversando, jijiji!

Edgardo dijo...

Ante todo, FELIZ CUMPLEAÑOS para aquel que los cumpla en todo el planeta, y para vos también, aunque no sea este tu momento.

Como siempre más que acertada la entrada, la forma de relatarlo, lo que dices y sobre todo lo que analizas.

El festejo de los cumpleaños (como todo lo demás) era distinto antes, nada de peloteros, salones de fiestas, pomposos disfraces, celulares, ipod, video juegos, playstation, mesajes de textos para avisar, o chat, ni se sacaban fotos digitales para subirlas después al facebook, ni a myspace, ni al msn. No venían los amigos de chat, ni los amigos de facebook, ni los amigos del servidor con el que juego a mis juegos de roles, ni a los compañeros del colegio, ni a los del ciber de la esquina, ni a los del club. Apenas si venían algunos vecinos, mis tíos, tías, primos que nunca veía y me llevaban muchos años. Siempre esperando que venga al cumpleaños esa chica que tanto te gustaba, a la cual le dejaste una invitación pero nunca supiste su verdadera respuesta, los regalos no eran made in China, ni había gaseosas de 2 litros, apenas jugos tang (o algunos mas baratos).

Se hacían en casa, si se decoraba como aclaras (recuerdo mi vieja, que era una experta en hacer decorados para fiestas infantiles, de comunión, de confirmación, de navidad, etc.) decorando la casa, cuando podíamos hacer una buena fiesta y ella llegaba temprano del trabajo.

Las cosas eran diferentes, los juegos que jugábamos en esos cumpleaños eran diferentes, ahora ya ni entiendo lo que dicen, lo que hacen, ya los chicos ni juegan en sus cumpleaños.

Que tiempos aquellos. Te cuento una confidencia, yo no creo en Pluto, yo soy de la secta de Tribilín, y no se nos permite sentir simpatía por ningún otro ser que no sea ese. Hace años, se intento un acercamiento, pero ambas iglesias fracasaron en su encuentro.

Te dejo un beso grande.

HologramaBlanco

Proyecto María Castaña dijo...

¡No podés describir con tanta exactitud el cumple de antes! Todo fue igual en mis cumples desde los 3 años a los 12 (desde el '77 al '86) Por ahí un comentarista se cagó de risa, a mí en cambio me hiciste piantar unos cuantos lagrimones. Gloriosos cumples caseros, ya sé, abuelos y padres después tenían que limpiar -incluso reparar y pintar- una casa que había sido invadida casi por ladrones... de alegría, por supuesto. Quizás, por esas cuestiones propias de cada país, varía un poco la comida: acá en Argentina casi invariablemente comíamos salchichitas con salsa de tomate hasta la intoxicación hepática, papas fritas, sanwich de miga triples envueltos en la confitería con una faja de papel manteca (un lujo), pizzas y empanadas. Coincidimos en los alfajorcitos y en las masas finas (¡otro lujo, en mi caso, provisto por mi nono). La torta tenía personajes de tergopor y las velitas rosadas eran torneadas. Las guirnaldas y la piñata la hacían mis tías gemelas, adolescentes todavía y mi nona, cual vigilante de la policía, controlaba las dos cuadras que usábamos para jugar a la escondida.
¡Qué lindos recuerdos! Gracias por este viaje en el túnel del tiempo.

dejamuchacho dijo...

Muy bueno Andrea, como siempre!!!
La verdad es que tengo tan pocos recuerdos de mis cumpleaños.
Pero supongo que debian ser parecidos a lo que vos describis. Hoy es otra historia, y no vamos a hablar de los cumples de 15. Que horror!!!!!!

Ro dijo...

Muy bueno lo de la estampita de pluto. Yo, antes de venir a leerte tomo la precaución de acudir al baño...Mis cumpleaños no se diferenciaban de los tuyos, y eso que tengo unos cuantos años más. Lo único que debo agregar para hacerlo más personalizado es que mis tías me hacían año tras año el vestido de cumpleaños y que entre las tres (mi mamá y mis dos tías) lo mandaban a mi padre al cine lo que durara el cumpleaños. No creo que fuera siempre porque lo tengo en algunas fotos, pero parece que se ponía tan impaciente e imbancable con las travesuras de nosotros los angelitos que había que despacharlo afuera por el bien de la paz del cumple. Pero antes del cumple era él quien decoraba todo, y también las bebidas, y hacía los adornos, y las sorpresitas con el cartón interior del rollo de PH. y papel crepé, sea esto dicho con justicia. Hasta mi cumpleaños de 15 fue en mi casa, cosa que hoy verdaderamente sería francamente raro. De largo,vals, invitaciones y todo lo demás, pero en casa. Sin cotillon, entonces no se estilaba.
(De paso, hoy cumple Carli y vienen a casa sus más cercanos familiares)
Ya en los cumpleaños de mis hijos la cosa cambió y aunque la mayoría fueron y siguen siendo en casa, debo reconocer públicamente que accedimos a hacer alguno en una de esas casas a tal efecto. Alquilamos una cama elástica que era el sueño de Lucio y allí se sacudieron todos los sánguches y las hamburguesas a punto de vómito.
Bueno, corazón, ya hice mi contribución al Morgan en convocajoda. Te toca jajaja
Besotes

andal13 dijo...

Edgardo:

¡Gracias! Tomá, ponete el gorrito; no te vayas a lastimar con el elástico!
La fusión entre las iglesias de Pluto y Tribilín fue impedida por Mickey XVI, porque se dio cuenta que perdía adeptos, y por lo tanto, contribuciones...! Y el Banco Disneyworld no permite ningún tipo de acercamiento a menos que pueda recibir su porción de torta de cumpleaños...
Ya mismo te agrego a mis "amigos" de féisbuc!


María Castaña:

¡No llores! Acá tenés el globo rosa... y sí, te podés poner el vestido de tules...
No tenía lo de las salchichitas con salsa de tomate... acá les llamamos "pildoritas", y se servían con mostaza. Como fuere, al otro día había que limpiar las cortinas y el tapizado del sofá.


Dejamuchacho:

No te preocupes, para tu cumpleaños te organizamos una fiesta a la antigua usanza; los alfajorcitos de maicena no me quedan tan mal, y me las ingenio bastante bien con las guirnaldas de papel de colores...


Ro:

¿Y al niño Carli no le contrataste un castillo inflable??? Mirá que tenés espacio en pila, así que no lo discrimines!
El primer cumpleaños de 15 al que fui fue el de mi prima Graciela, y fue en la casa, claro! Yo tenía unos 4 ó 5 años y no podía dejar de mirarla... era una princesa, con el vestido blanco y bailando el vals...

Proyecto María Castaña dijo...

Confidencia: Yo sigo haciendo los cumples a la antigua usanza para mis amigas. Preparo los mismos manjares y soplo una vela bengala, tampoco voy a hacer un incendio de velitas rosadas. En una época donde mis íntimas no se deciden entre los tacos mexicanos, las piernas de cordero con distintas salsas, la fiesta de pastas italianas... yo hago muchas empanadas, pizzas, salchichitas, papas fritas y alfajorcitos de maicena. ¡No queda nada! Salvo restos entre los dedos que discretamente se chuparan mis invitadas al retirarse.

andal13 dijo...

María Castaña:

Yo trato de "mantener la tradición" también, aunque a veces innovo un poco.
Eso sí, la torta de cumpleaños la sigo haciendo yo (pero no le pongo velas, para no ocasionar un caos en el mercado de valores)

FLACA dijo...

A la Flacurita en estos día no le sale nada, sólo piensa en diagnósticos, informes y planes de acción para los diferentes niveles. También sólo piensa en adelgazar. Es lamentable.No se puede así largar en el boliche alguna conversación más o menos interesante.

En cuanto a los cumpleaños, si te lee mi hija Mariana, estoy segura que llora. ÉL y yo hacíamos los cumpleaños infantiles así tal cual relatás, en una época en que ya se festejaban en salones alquilados con todo o en la casa pero con el servicio entero comprado, hasta con animadores y alquilando juegos inflables. Nosotros no, todo era a pulmón, porque - como ya es sabido- somos docentes y nunca tuvimos plata para comprar todo.Los cumpleaños duraban desde las cinco de la tarde hasta altas horas de la noche, porque temprano hacíamos el festejo para todos los niños (compañeritos,vecinos y parientes, siempre más de veinte),y de noche para mayores (también más de veinte). El hecho es que siempre era un relajo: porque los parientes venían temprano para ver cómo se divertían los niños, y los niños no se iban y siempre estaban durante el horario destinado a los mayores.Nunca compramos ni los sánguches, siempre hicimos absolutamente todo casero: sánguches, pizzas, torta de atún,torta de fiambre, empanaditas de carne, pildoritas, pebetes con salame y queso, hamburguesas caseras(cuando fueron más grandes), papas fritas en conitos, alfajorcitos de maizena. Para la noche con los grandes más comida aún: lengua a la vinagreta, ensalada rusa con pollo, chorizos al vino blanco o asados, plato caliente ( estrogonof, o rabioles con salsa de champignones, o pañuelitos de jamón y queso con salsa rosa,o etc.)Todo, todo elaborado por éstas mis manos con la ayuda grandiosa siempre de ÉL. También inflábamos los globos (hace poco arranqué los clavos de la pared que estaban destinados a sujetar los manojos, y lloré nostalgiosa) y hacíamos las guirnaldas caseras, las piñatas,etc. También, con la ayuda organizábamos los juegos: carreras de embolsados,carrera con la cuhcara en la boca con el huevo duro, la gallinita ciega,poner la cola al burro, mancha,subibaja, tobogán,hamaca, etc. Por suerte, mi suegra siempre me hacía la torta y,para el chico, a veces nos regalaba una hora de payasas. Puff, menos mal!!!...jajajajaja.
Mi hija mayor odiaba ir a los cumpleaños con todo comprado o en salones; cuando le preguntábamos cómo había estado uno de esos cumpleaños de las amigas decía "horrible, todo comprado". En realidad, a todos - niños y mayores- les encantaba venir a los cumpleaños de casa; por supuesto, en ningún lado se comía igual.Fuimos muy felices. Ahora, eso sí, me hablás de festejar un cumpleaños mío en casa y me pongo a llorar; respondo que quiero festejar, no trabajar como una esclava, que el cumpleaños debe ser un motivo de alegría y no de penitencia.

andal13 dijo...

Flaca:

Te tengo una noticia estupenda: ¡Estás de vacaciones!!!! Dejate de joder con las coordinaciones y los diagnósticos (si nadie les da bolaaaa!)

Me encanta la descripción del cumpleaños de Mariana; claro, para los amiguitos sería como una especie de exotismo!!!

Mi cumpleaños lo sigo haciendo en casa, aunque tuve que aflojar a "todo casero", pero más que nada porque el trabajo me impide hacerlo, aunque sí se nota mi mano en muchos de los comestibles (eso sí, no pidas globos ni velitas!)

Cerdos y Cerdas dijo...

muy bonita la foto!!!

saludos desde el chiquero

andal13 dijo...

Cerdos:

¡Gracias!
El álbum es en blanco y negro, claro... Y con una ampliación coloreada a mano!

JR and M dijo...

Andrea recuerdo un cumple mio en Paysandú debía ser de 8 o 9 años. Como vivíamos en un apartamento y los niños estábamos grandecitos mi mamá decidió hacerlo en un salón que quedaba cerca de la playa ( en la playa debí decir). Lo cierto es que ese año el rio uruguay crecíó mucho y el salón quedó bajo agua justo el dia de mi fiestita, por lo que hubo que trasladarse nuevamente al apartamento. A partir de ese dia quedó demostrado que al fobal se puede jugar en cualquier lugar, inclusive en un consultorio médico a cinco pisos de altura.La torta era "de barco" en alusión al lugar original;fue muy tarde para cambiarla por una más adecuada . Igual nadie se quejó. bs Ramón

andal13 dijo...

Juan Ramón:

¡Un verdadero naufragio! Y por supuesto que se puede jugar al fútbol dentro de un apartamento... Eso sí, al día de hoy siguen tratando de sacar las marcas de los pelotazos de las paredes y el techo!!!

ph dijo...

Hola..
Yo recuerdo (a mis 4 o 5 añitos) mi primer cumpleaños muy clarito..era de una vecinita en pleno barrio Ituzaingó..hija de un famoso jockey de los 50 Elbio Mieres..y solo recuerdo..que no llegué al cumple..me atropellaron una horda de niños en el jardin..habia llovido..y me tiraron al barro..y no quise entrar a la casa..lloraba desconsolado y no soltaba el regalo. Mi madrina me llevó al centro para sacarme de la "fiesta"..Hermoso relato nos has brindado..Sí aquellas tortas hechas por la mama en la cocina volcán..aun hoy tienen otro sabor al recordarlas. Los tiempos han cambiado y los negocios le dan el sabor uniforme a las cosas...Un placer haberte leido a ti y a tus comentaristas..juro sobre la estampilla del Gran Pluto..que volveré..Felices cumples!

andal13 dijo...

ph:

¡Bienvenido! Pasá tranquilo, que en esta fiesta no te atropellará ninguna horda ni te tiraremos barro...
Más que cumpleaaños, en esa ocasión te declararon la guerra...!

Fernando Terreno dijo...

Andrea:
Me hizo acordar una torta barco que mi Tía le hacía a mi primo Eduardo (no había ni un arroyo en 20 leguas a la redonda donde vivíamos)y que mi vieja no sabía hacer ni un biscochuelo
"Exquisita" lo que nos daba entre admiración y envidia a los otros primos.
Y justo cuando tengo la torta barco ante mis ojos, veo que Juan Ramón lo vió navegando por Paysandú!
Ah, me anoto con una porción de esa con merenguitos y duraznos...
Un abrazo
Fernando

andal13 dijo...

Fernando:

Perfectamente puedo hacer las dos cosas: torta con merenguitos y duraznos, y con forma de barco, jijiji!

Ro dijo...

Sabés que me entró una duda cruel? Cuándo es tu cumpleaños? Ya se me pasó????
Luego, yo no era tipo princesa, mi vestido era turquesa y de raso, tipo solera (muy adecuado para junio) Un día lo llevé para una obra de teatro y nunca más lo ví. Y buá...
A todo esto, cómo se hace para tener abajo del todo del blog lo que tiene el Santi en Convocajoda, que por eso te pude mandar un mensaje?

andal13 dijo...

Ro:

No, no se te pasó, es el mes que viene.
No entendí lo que preguntás de Convocajoda...

Corto Maltes dijo...

Bueno, no voy a sermonearte con eso de "me hiciste pintar un lagrimón nostálgico" porque ya te lo han dicho mucho. Pero si voy a mencionar un hecho que siempre me llamo la atención de mis cumpleaños caseros. Tal como narras todo se hacia a pulmón excepto los gorritos y los globos. Pero no voy a olvidar el aspecto que mis amigos de correrías diarias presentaban el día del cumpleaños. Todos, sin excepción, llegaban pulcramente vestidos, aseaditos y bien peinaditos (cosa rara de ver ya que salvajeando por ahí diariamente era difícil mantener la pulcritud) al estilo Bart cuando va a la iglesia. Recuerdo que muchos de ellos, en general, ni siquiera se lavaban la cara al despertarse y ya estaban jugando en la calle conmigo. Del peine ni hablar. Pero el dia del cumpleaños, por lo menos por un ratito, estábamos todos prolijitos prolijitos.

andal13 dijo...

Corto:

Entonces, el día del cumple ni se reconocerían unos a otros, jijiji!!!

Peter Parker dijo...

Corto, ¿cómo es eso de que todo se hacía a pulmón excepto los gorritos y los globos?
¿Con qué inflaban los globos?

andal13 dijo...

Peter:

Evidentemente, inflaba los globos con inflador; de otro modo, se le despeinaba el flequillo.

Ro dijo...

Vo! No pensás aportar nada al pobre Morgan?

andal13 dijo...

Ro:

Me lo dejaste al pobre Morgan medio muerto... sólo me quedaría describir su funeral!!!

lara dijo...

Es tal cual Andrea, me cagué de la risa. Los cumpleaños de los gurises son un negocio de la puta madre... si mirás por ahí nomás, en todos los barrios hay casas de fiestas, cuando no se chocan una al lado de otra...

En fin, otra cosa que se pierde de tantas. Todos los niños de ahora están medicados o algo parecido, ¡por qué será!

Abrazos

andal13 dijo...

Lara:

Dale, vos encargate de entretener a los gurises, que yo me encargo de la decoración del salón, con los dibujitos de moda (Dora la exploradora me sale igualita!)
Seguramente, encontraremos alguna casona en el Prado que aún no esté alquilada... (¿Quedarán?)

lara dijo...

Si claro, quedan, pero no sé si queremos saber el precio de alquiler, jejeje...

andal13 dijo...

Lara:

¡No me pinches el globo antes de haberlo inflado siquiera!!!

:-(

cr dijo...

Ay que maravilla este relato, así eran los cumpleaños en el siglo pasado.

Mi cumpleaños es en noviembre, donde ya pinta el calorcito y los días son más largos, vivía en una casa con un gran garage que oficiaba de salón (la mesa era una tabla sobre los caballetes), y como la calle era poco transitada y el barrio tranquilo, jugábamos a la escondida o a la mancha en calles y veredas. Imaginate que terminábamos todos transpirados y muertos de hambre, listos para arrasar con toda la comida que había preparado madre con ayuda de alguna abuela o vecina. Los padres tenían que venir más de una vez a buscar a los invitados porque nunca se querían ir, a veces también entraban y se quedaban de charla con los familiares mayores. Mi casa siempre quedaba patas para arriba, pero se disfrutaba desde el comienzo hasta el final del día.
(Las tortas se decoraban con granas de colores que se desteñían en la crema o el dulce de leche.)

¡Que lindos recuerdos! Gracias

andal13 dijo...

Cr:¡Una maravilla tus recuerdos!!! Gracias por compartirlos.