jueves, 1 de mayo de 2008

Guía práctica para conocer el Uruguay – Episodio VI Costumbres uruguayas, segunda parte: Diciembre

Este nuevo episodio de la Guía está basado en un texto que escribí hace unos años atrás para un sitio de viajes (Virtual Tourist) del que aún formo parte, si bien hace mucho que ni me aparezco por allí. Pero como dice la filósofa argentina Mirtha Legrand, “el público siempre se renueva”, así que lo publico de nuevo luego de haberle hecho algunos retoques (tantos como tiene ella, más o menos):

Diciembre no es sólo el último mes del año del calendario occidental y cristiano; para los uruguayos, es EL MES. Todo el mundo sabe que hay tres días marcados en el almanaque en el mes de diciembre: el 24, también conocido como Nochebuena, el 25 o Navidad y el 31, o Fin de año. Carece de importancia si se es cristiano o no; todo el mundo celebra, porque forma parte de los deberes cívicos de todo uruguayo festejar y despedir el año.
Durante diciembre, tenemos que asistir obligatoriamente –so pena de que nos quiten la ciudadanía-- a varias fiestas con amigos, compañeros de trabajo, ex-compañeros de trabajo porque hace 12 años que te jubilaste, familiares, vecinos, compañeros del gimnasio, del coro, de facultad, o lo que sea... sólo para decirle adiós al año que agoniza y desear un año nuevo mejor que el que se va. No tiene la más mínima importancia si a tus amigos los ves dos o tres veces por semana y te irás de vacaciones con ellos durante todo el mes de enero; menos importa aún que desprecies a tu jefe o te lleves horrible con dos o tres colegas, con los cuales competís ferozmente los otros once meses del año, ni que detestes a tu cuñadita que lo único que hace es vivirlo a tu pobre hermano, que dicho sea de paso tampoco querés mucho porque es un calzonudo, ni que estés en pie de guerra con el vecino de al lado por las ramas del paraíso que pasan para tu patio y te pasás barriendo hojas, ramitas, flores y las molestas pelotitas que larga el árbol. Lo que verdaderamente importa es que con todos ellos organizarás y compartirás despedidas de año, o sea que durante el mes asistirás a tres, cinco, diez, o todas las fiestas que sean necesarias, según lo nutrida o desnutrida que sea tu agenda social.

Las despedidas pueden tener lugar en el Mercado del Puerto –si vivís en Montevideo o zonas cercanas no te vas a salvar, seguramente-- o diversos restaurantes, bares, pubs o locales similares, siempre que se haya tenido la precaución de reservar mesa en agosto, porque después no encontrás sitio en ningún lado. Lo mismo ocurre en los clubes privados, que siempre hay alguien que es miembro de alguno y puede reservar el parrillero, el quincho o la barbacoa, según en qué zona se viva y cuánto estén dispuestos a pagar los festejantes, que es todo lo mismo pero te cobran según la palabra que designe al lugar. Y si no, queda ir a la casa de alguno que tenga fondo amplio, o incluso su propio quincho. En algunos casos lamentables, la despedida se organiza en el propio lugar al que pertenecen los asistentes, es decir, que no sólo tenés que ir todo el año al mismo lugar a trabajar o a estudiar y ver las mismas caras, sino que un día de fiesta lo pasás en la misma oficina, taller, fábrica, club o parroquia, viendo los mismísimos rostros antedichos. Como sea, la fiesta esencialmente consistirá en comer y tomar alcohol como si se tratara del fin del mundo, porque al cuarto whisky o a la sexta copa de medio y medio ya querés a todos, incluidos tu jefe, tu cuñada y el vecino insoportable.

Toda despedida de año que se precie de tal deberá incluir el juego del “amigo invisible”, que consiste en poner los nombres de todos los asistentes en sendos papelitos que irán a una bolsa de la cual posteriormente cada uno extraerá el nombre de quien va a agasajar en calidad de favorecedor desconocido. Es así que cada uno deberá comprar un regalo para obsequiar, anónimamente, al usuario del nombre que figuraba en el papelito que sacó de la bolsa. Evidentemente, este juego se debe organizar antes de la despedida, y es en ésta que los regalos serán distribuidos a sus correspondientes receptores. Es así que una sale de cada despedida no sólo con un nivel de colesterol más alto, una jaqueca importante y un ataque al hígado de proporciones, sino que se lleva, además, un nuevo imán de heladera, una nueva lapicera o un nuevo brazalete. Es muy saludable para evitar rencores y envidias el fijar un monto para el regalo, no sea cosa que a la inútil del escritorio de al lado le toque un perfume francés de 50 dólares y a vos una humildísima cajita de sujetapapeles de colores.

En el correr de la despedida, a medida que el nivel de alcoholemia de los asistentes vaya subiendo, se irán haciendo proyectos para el año que se aproxima, se mentirá descaradamente el afecto que sienten los unos por los otros, y se desearán lo mejor para el resto de sus vidas, todo esto en medio de acaloradas discusiones acerca de política, economía, fútbol, reforma educativa, servicios de salud, teleteatros brasileros, programas de Tinelli y la vida y obra –con lujo de detalles-- de los que no fueron a la fiesta. Al final, y como es natural, se armará una disputa acerca de lo que hay que pagar y por qué yo que no tomo whisky tengo que pagar tu Johnny Walker, y aquella que vino con el hijo no quiere pagar su parte porque dice que es chiquito y casi no come y resulta que el borrego comió más que el resto de la concurrencia toda junta.
Si una sobrevive con cierta dignidad a cinco o seis de estos acontecimientos, ya puede dedicarse a las Fiestas propiamente dichas: Nochebuena, Navidad y Fin de Año (y ya que estamos, el día de Año Nuevo, que es el año que viene paro lo incluimos en el paquete). Las Fiestas se pasan en familia, como corresponde, en el entendido que la familia no son solamente son los padres, los abuelos, los hermanos, los sobrinos, los tíos y los primos, sino también los suegros, los cuñados, los tíos políticos, los sobrinos políticos y los primos políticos, sin dejar de considerar que, a su vez, cada uno de ellos tiene su propia familia. Ahí es cuando empieza la eterna discusión de todos y cada uno de los diciembres de la vida de un uruguayo: que si vamos a la casa de tu familia el 24, y ellos vienen el 25, y el 31 vamos a lo de la abuela Cota, y el 1º a lo del tío Enrique, pero que mi hermana, o mi primo, o los nenes, o... Que si hacemos lechón, o cordero, o los dos, no, que Fabio no puede comer, que tiene colesterol, mejor compramos pollo, y antes hacemos una picada, y después helado, o mejor ensalada de frutas, o las dos cosas. ¿Y el pan dulce? Y el budín, que a Magdalena el pan dulce no le gusta, y compramos unas nueces, ¡no! que el abuelo tiene ácido úrico... Que si uno paga todo y después arreglamos, no que tu hermano siempre se hace el vivo, mejor cada uno lleva algo. No, que Alberto compra cualquier porquería, y viste como es tu madre, que cocina divino pero después nos echa en cara todo lo que trabajó... ¡¡¡Ufa!!!!
De los regalos y de Papá Noel mejor ni hablo, porque eso es igual en todas partes del mundo, desde que el verdadero objetivo de la Navidad no es celebrar el nacimiento del salvador sino comprarle la Playstation 4 al hijo más chico y el celular con cámara de video y mp5 al más grande.
Y así llega la Noche ¿buena?, y una está muerta de cansada porque hace once meses que no tiene vacaciones, porque hace dos semanas que vive en una especie de sambódromo permanente entre tanta partusa de despedida, porque hay 32ºC –sí, estimado extranjero que lees estas líneas: ¡diciembre es en verano!!!-- y tiene que bancarse a la familia y sentarse de pésimo humor –estrenando la clásica bombacha rosada -- a comer aceitunas, maní salado, salamín, quesos, papas chips, longaniza, sandwiches de pavita y de choclo, empanaditas de pollo, chorizos, chinchulines, lechón, cordero, asado, ensalada rusa y ensalada mixta, porque como al final nadie se puso de acuerdo, hay de todo, amén de vermú, whisky, vino, cerveza y coca-cola, de la común, eso sí, porque tomar refrescos de bajas calorías a estas alturas carece de sentido. Y después vienen los postres, la ensalada de frutas que sólo la tía Elisa puede hacer porque hay que pelar y cortar frutas para 20 personas, el helado de un sabor que a nadie le gusta –¿quién fue el iluminado que compró helado de menta?-- y la famosa torta de duraznos de tu prima Sonia, que la verdad es que le queda riquísima y tiene calorías suficientes como para emprender el cruce de la Antártida caminando descalzo. Y a medida que se acercan las doce de la noche, aparecen las frutas secas –nueces, avellanas, almendras, pistachos, castañas--, las frutas glaseadas –que parece increíble pero hay quienes les gusta-- los turrones, el budín inglés y el pan dulce, todo convenientemente regado con sidra, champaña o algún otro vino espumante, si es medio y medio mejor, para mí rosado pero no le hago ascos al blanco.

Y al dar las doce, en medio de un bombardeo de cohetes y fuegos artificiales –que comenzaron a sonar el 1º de diciembre, no te vayas a creer que nos arriesgamos a hacer algo así sin ensayar durante 23 días-- todos nos saludaremos y nos desearemos “feliz Navidad”, sin que a nadie se le pase por la cabeza que es el nacimiento de Jesús, el mismo que echó a los mercaderes del templo y predicó y practicó la pobreza, porque si hay una fiesta poco cristiana por estos lares –y lo dice una agnóstica-- es la Navidad.

Después viene lo peor –siempre se puede empeorar--: hacer las cuentas y lavar los platos, que los que no hacen ni harán ni lo uno ni lo otro se sientan a decirte que por qué no te sentás un rato así charlamos tranquilos, vení a tomarte otro heladito.Cuando esto ¿termina? son las 4 de la mañana, detestás no ya a tu familia sino a todo el género humano y al canino porque las pastillas para sedar que le dio el veterinario al perro no le hicieron efecto y se ha pasado aullando y meando en la alfombra por culpa de los cohetes que le tiraron tus encantadores sobrinos que son unos verdaderos inadaptados sociales.

Ahora, a tomar cuanto analgésico y antiácido encuentres en el botiquín y a dormir un rato... no demasiado, que mañana –hoy-- es Navidad y eso sí que hay que festejarlo!!!
No te agobies... ya tendrás tiempo para descansar y para organizar la cena de Fin de Año y el almuerzo de Año Nuevo, pero para eso, faltan 7 días...

Y así culmina el sexto capítulo de esta novela por entregas titulada “Nunca quise conocer Uruguay pero después de leer esto, se me fueron las ganas”.

28 comentarios:

FLACA dijo...

Cómo me río contigo, querida amiga. Todo es tal cual.Ya lo sabemos, "como el Uruguay, no hay".Leyéndote,además, uno se ríe de uno mismo.
Para sobreabundar en el tema recomiendo leer en el blog del Santi "Navidades eran las di´antes"(diciembre del 2007). Cada vez estás mejor con los dibujos. Y me encantó hoy ser la primera en todos lados. Besotes.

andal13 dijo...

Hola, Flaca!!! Justo estaba leyendo el comentario de Ro en tu blog (nos cruzamos, se ve).
Yo no sé si es para reírse, honestamente... creo que si en diciembre una se presenta en cualquier embajada a pedir asilo, se lo dan sin que medie palabra!!!

Jijiji..

mArXelLa dijo...

jaja...creo que coincidimos en muchooo, acá todos los días se vuelven reuniones con amigos, ex compañeros, familia y hasta uno que otro colado que seguro te parte el hígado...los regalitos ni hablamos, es una verdadera azaña encontrar en el centro comercial algo barato y lindo (claro, todo se lo han llevado ya)...los estacionamientos son un caos y uno que otro disimula el odio por el prójimo y hasta buenos deseos le envía. A mi me ponía melancólica esta época, es como un momento extraño...pero creo que tiene que ver el clima por que aca si hace frío terrible y entonces uno usa gorrito, bufanda, guantes y miles de sueteres y casi cobija (claro, soy una exagerada) me gustaría más que hiciera calorcito! te envidio. Se que no checa con la idea navideña de nieve y eso, pero mi ánimo estaría mejor, por que el calor tiene efectos positivos en mi. Un día te cuento que én mis rumbos acostumbramos las "posadas" o sea que nueve días hay fiesta!! eheheh...y nosotros le llamamos el "maratón Guadalupe- Reyes" por que todo empieza con las celebraciones a la virgen de Guadalupe del 12 de dic y termina el día de la partida de rosca el 6 de enero, aunque extraoficialmente nos vamos a descansar el 2 de febrero, después de los tamales! Me he dado cuenta de que nos la pasamos de fiesta todo el año! un beso

juan pascualero dijo...

Estaba yo tranquilo pues todavía faltaba mucho para las fiestas y había llegado a la dulce época en que uno se olvidó de los festejos pasados y todavía no siente miedo por los futuros. Así que te agradezco la crónica tanto más dañina cuanto realista y perfectamente enfocada.

lara dijo...

¡Jajajaja! Cuando las describís así, las fiestas me dan ganas de reir y todo... de lo contrario es la época del año que más me estresa...

Sobre despedidas del trabajo: yo pensé que sólo en mi trabajo tenían la cara de llevarse dos cajones de cerveza, abundantes litros de vino y dos wiskys para 20 personas, para terminar tirados arriba de algún escritorio o llorando por cosas que pasaron hace veinte años... pero no!

Qué tradiciones que elegimos tener, mamma mia...

Le Santi dijo...

Me he cagado de risa amiga. No te comento nada porque ya una vez hice un posteo con este mismo tema, bastante parecido al tuyo, aunque no tan bueno. Si tenés ganas andá a dónde te dijo la Flaca y vas a ver qué parecido sentimos estas fiestas vos y yo.

Insisto. Estas guías hay que publicarlas.

andal13 dijo...

Marxella: a mí me pasa al revés, el frío me estimula, pero creo que diciembre me tendría igual de harta aunque nevara!

Juan Pascualero: justamente lo lejano que parece diciembre me motivó a escribir y colgar este texto, por aquello de quienes no recuerdan su pasado están condenados a repetirlo; quién te dice, en una de ésas el recuerdo tempranero nos salva, y tenemos suerte este año!

Lara: no en todos lados es igual; a veces es peor!!! No sé si nosotros elegimos nuestras tradiciones, o ellas nos condenan a nosotros, por los múltiples pecados que se ve que hemos cometido!!!

Santi: caga culpa, digo, mea culpa, no leí tu texto!!! Ya mismo voy a subsanar mi falta, de lo contrario, me obligarán otra vez a comer lechón en nochebuena, buáaaaaa!!!!

mArXelLa dijo...

ya lo ví!! graaaccciiiiassss, esta más que bello...hermoso!

andal13 dijo...

Me alegra que te haya gustado el dibujito!!!

Germán Ulrich dijo...

Jeje, me hiciste reír mucho. Qué parecidos somos, loparió!
Ahora, con lo de la pirotecnia, a medida que uno crece le va perdiendo el afecto, y cuando llega a padre directamente la detesta. Aunque conozco más de cuatro que boludean más que los mocosos cuando llegan las benditas doce!
Muy buena esta entrega, Andre...
Beso!

andal13 dijo...

Germán: jamás le tuve afecto a la pirotecnia, y a medida que envejezco cada vez la detesto más, y ni te digo desde que soy la mamá de una pobre Sasha que se pasa temblando bajo la cama todo el mes de diciembre.
En cualquier momento me consigo un artefacto como el que usa Javier Bardem en "No country for old men" y me largo a matar "petardistas"!

La terapia de Rafaela dijo...

Andrea, tus ilustraciones como siempre jejeje que divertido lo que contás. Acá por Madrid es parecido pero con muuuuuuuchoooooooo frio. Yo a la comida que no voy es a la del laburo... pero vaya si me ponen en el compromiso bss

andal13 dijo...

Rafaela: tuve la ocasión de pasar unas fiestas en Madrid, hace unos años; sí que es parecido, pero con el frío se toleran mejor las comilonas!!! Y la decoración de calles y plazas le da un aspecto de fiesta imponente a la ciudad.

SUSANA dijo...

Andre ¿Estás segura que hablamos de costumbres uruguayas? Porque has hecho también y de paso (2x1) una perfecta descripción de las costumbres argentinas, con la Tía Elisa y antiácidos incluídos!

Cómo me has hecho reir! Yo por las dudas me pongo de malhumor un mes antes!

Lo único que disfrutaba (hasta el año pasado, no, el anterior) era armar el arbolito con mi hijo. Sobre todo porque aún conservo aquellos primeros "adornos" que hizo de pequeño en el jardín de infantes y el arbolito era un muestrario del paso del tiempo. Pero el niño creció y un grandote peludo (y buen mozo) tomó su lugar y lo primero que hizo fue decir: "Si te ayudo a armarlo, es por Vos, a mí no me interesa, de paso ¿Podrías tirar todas estos juguetitos?"...y Adiós a la única tradición que me gustaba!

Este año lo armo sola! Y no pienso tirar los juguetitos!

Cariños Andreeee!!!!

andal13 dijo...

Susana: es que seguimos siendo las Provincias Unidas, por más que algunos insistan en decir otra cosa!!!
Mirá, publiqué esto mucho antes a ver si cunde un poco el pánico y todo el mundo se deja de joder con las fiestas!!! Que festeje el que quiera, pero que no sea obligatorio, por favoooooooooooooor!!!
Y es cierto, cuando tus niños se van (y son sustituidos por unos señores que insisten en que son tus hijos) las fiestas pierden la gracia que tenían...

FLACA dijo...

Los grandotes míos (20 y 17) sueñan con la Navidad, les gusta la cena, la mesa adornada, les gusta que vengan los primos, arman el arbolito y les encanta abrir miles de regalos. Pero este verano, cuando llegó el 6 de enero y fue sin gracia ninguna, me entró una melancolía que casi me pongo a llorar.

···Luchi™··· dijo...

arriba la blogsfera uruguaya q no ni no! :P
t invito a mi blog virgen aun! jaj
abrazo!

andal13 dijo...

Flaca: avisales a tus hijos que están en edad de poner cara de cu***** durante toda la cena de nochebuena, que en vez de compartir con la familia deben estar mandándose mensajitos con todos sus amigos, y que deben esperar con ansias la medianoche para poder rajar de una buena vez!!!

Luchi: bienvenida! Ahora voy a ver cuán virginal es tu blog!

fede_buho77 dijo...

cuando lo mejor del año se hace diciembre y nochebuena yo rescato una costumbre nacional que NO PUEDE DEJAR DE MENCIONARSE JAMAS PORQUE YA FORMA PARTE DE NUESTRO PATRIMONIO MENTAL...

Nochebuena con las estrellas y/o Fin de año con las estrellas...

Primer premio al repetitivo modelo de currar al hombre durante su patetica y uruguaya existencia, vea sino:

el programa comienza alrededor de la hora 20.30 - 21.00 hs con una mixtura de videoclips de la peor clase y calaña de todas las epocas mientras el grupo familiar comienza con el consabido ritual de comerse y tomarse hasta el ultimo canapese y/o vasito de perfume imitacion con alcohol o en su defecto la vieja y querida velho barreiro o gijonesa.
mientras el grupo realiza esta accion la televisoin nacional vomita videos musicales de la gloriosa etapa en que aun no existian siquiera los ya viejos y amados cassettes de audio sino que podemos comenzar con atrocidades como palito ortega (una suerte de Elvis presley muy venido a menos y en claro estado de haber sido sodomizado por una raza de aliens mutantes de prominentes miembros viriles que provocan al "artista" un estado de locura tal que lo lleva a engendrar atroces y guturales sonidos dignos del necronomicon), los gipsy kings, un grupo de flamenco exiliado de siberia por no dar el tipo (oh casualidad entre ellos revistaba un uruguayo), machito ponce (¿?m, no hay calificativo para esto, sepa disculpar), viejos videos de Rod Stewart y otros del estilo (ya ellos dejaron de existir) y asi muchos mas, para no aburrir al estimado lector con un pasaje por cada onda de la radiotelevison nacional no hare hoy extensivo el relato de nuestra triste realidad, solo reservo dos bonus tracks que ilustran el sindrome de nuestra decadencia: el duo español azucar moreno y su ya inaguantable hit "devorame otra vez" y el grande finale: "JOSE LUIS RODRIGUEZ EL PUMA" CON "hay que buena esta la fiesta mama..", colosal.
Claro que a esa altura muchos parientes estan tan mamados que no perciben semejante delito mental mientras los otros ya comenzaron su anual discusion familiar de acusaciones de toda indole dejando cada vez mas solo al pobre puma que desde la pantalla se luce invencible con su melena de fijador en rocio marca brany y su traje estilo sonny crocket (me fumo un rocket) mientras a su alrededor un ejercito de ninfas muertas se desgañita por elaborar un baile tan sensual como injustificable...

Por suerte algunos guardanmos la cerveza Patricia a cubierto de todo aquel pariente que en un dejo de lucidez trata de darse al trago para soportar a las 00.00 hs, momento en el cual todos nos abrazamos pensando en el niño jesus y comemos turrones a su salud mientras salimos a presenciar la ultima demostracion de fuerza del ejercito chino/brasileño que hace gala de una cabal demostracion de fuerza detonando un sinfin de cañitas voladores (misiles tierra-aire y a veces tierra-tierra) y bombas brasileras que es mas lo que joden que lo que destruyen a manos de un monton de enfermos que durante todo el año acumulan energia destructiva para ese dia darse a rienda libre a hincharle las pelotas a los demas...(estos individuos pueden reconocerse por su estado de excitacion, caracter infantil del momento e infinidad de calculos que elaboran para trayectoria misilistica entre otros...)

Pd. Aguante la patricia y la ensalada de fruta en balde!!!!

andal13 dijo...

Fede: imperdonable que te hayas olvidado de las nuevas generaciones de prohombres y promujeres del universo musical que engalanan Nochebuena con las Estrellas: Shakira, David Bisbal, el eterno constipado Alejandro Sanz, el sempiterno Cheyenne y el inefable Ricky Martin, que se intercalan con los Fabulosos Cadillacs y los Auténticos Decadentes, y cada tanto, aparecen cual fugaces visiones, la Vela Puerca cantando El viejo o NoTeVaGustar cantando No era cierto, con cara de qué estamos haciendo nosotros acá!!!!

Insisto, para mí medio y medio, pero intravenoso, por favoooooooooooooooorrrrr!!!!

Skyline dijo...

NO esperaba menos Andrea, nos estas mal acostumbrando he, mirá que despues pedimos bis.

jeje me hiciste morir de risa

lara dijo...

Nochebuena con las estrellas era lo más bizarro que existía hasta ahora... ahora lo pasan siempre, el programa se llama "los preferidos" o algo así, pero pasan lo mismo, lo mismo, lo mismo... un horror!

mArXelLa dijo...

yo sólo pase a saludarte... mandarte un besote y un abrazo! linda noche amiga..

Le Santi dijo...

Che, no hay que prender la tele en diciembre. Hay que mamarse hasta la inconsciencia y permanecer así hata el 2 de enero. Y después rajar a la mierda y no ver a nadie por un mes, mínimo.

andal13 dijo...

Vero: no me asustes... estabas enfermita y te moriste en serio al leer mi crónica? No quiero cargar con tu cadáver sobre mi conciencia!!!

Lara: ese programa que decís es la versión televisiva de "Aquí está su disco", de hondo arraigo radial. Viste como todo podía empeorar?

Santi: para evitarle sufrimientos al hígado, al cerebro y otros órganos nobles, no hay que prender la tele en ningún momento del año, en particular si lo que pretendés es mirar TV abierta...
Ni siquiera sé por qué se llama así, porque más cerrada no podía ser la pobre...

andal13 dijo...

Marxella: acuso recibo de besote y abrazote.
Lo mismo para vos!!!

Ro dijo...

HOLA!!!!!!!!! Por fin pude venir a cagarme de la risa acá. Coincido con la flaca. Tiene el espíritu parecido al del Santi. Héroes de las fiestas navideñas, que han sobrevivido a esas miserias, para poder contar al mundo esas batallas épicas!! Creo que el Santi tiene razón, Andrea, vos tenés que publicar estas crónicas!
Ambos, Fede y vos, han olvidado a las dos neocubanas: Celia Cruz y otra que no me sale el nombre! que siempre siempre forman parte del programa nocturno de vísperas de navidad y año nuevo.
Luego, con respecto a la noche buena en sí, últimamente la paso en casa, con la flia chica, porque ya no quiero más despelotes con respecto a "CONQUIENPASOLANOCHEBUENA" y el que quiere venir, que venga.
Y como le dije al Santi, la otra vez, en su post, la otra cosa que causó divisiones en el seno familiar fueron las filiaciones políticas de los miembros de la familia. Lo más divertido para mi cuando era chica, no era salir a ver los cohetes, sino ver cómo se puteaban desde sus respectivas posturas partidarias mis tías y mis primos. El "espíritu navideño" del que hablan todas las películas yanquis, se perdía hasta el delirio ! En fin, te dejo un beso, condesa

andal13 dijo...

Hola, Ro!!! Bienvenida y gracias por la visita...
Tenés razón, imperdonabilísimo habernos olvidado de Celia Cruz y de Gloria Estefan... Azuca!!!!

Creo que por tal infausto pecado, sufriremos el castigo de tener que soportar los cohetes, el lechón y la fruta abrillantada per saecula saeculorum...