viernes, 14 de mayo de 2010

Cómo hacer turismo en Uruguay y no morir en el intento - Cuarta parte

Minas eran las de antes


Debo reconocer que hace bastante tiempo no actualizo el blog. Podría excusarme diciendo que he tenido mucho trabajo, que la participación en el programa de radio me insumía un cierto esfuerzo semanal, que estoy dedicando parte de mi tiempo libre a dibujar, y que hasta tengo algo parecido a un a vida, lo cual es verdad (bueno, lo de tener una vida podría discutirse) pero lo cierto es que no he tenido ganas.

Comencé un texto acerca de la campaña electoral de las elecciones departamentales y municipales en Montevideo, pero por más esfuerzo que hice, no logré que me interesara ni a mí misma, interés que tampoco despertaron ni los candidatos ni sus publicistas, así que lo dejé en un una maraña de bostezos e indiferencia. Pensé en escribir algo sobre una función especial de la película Iron Man 2 a la que asistimos con otros bloggers amigos, pero al final la idea derivó en una serie de viñetas que cuando las termine quizás publique.

Entonces, antes de que la maleza tape al blog,decidí retomar la serie de textos sobre el turismo en este bendito país, para lo cual tuve que lanzarme nuevamente a recorrer los caminos de la patria.

Hacer turismo en Uruguay no es fácil, como sabe cualquiera que lo haya intentado, y por más que el Ministerio de Turismo haga unas campañas ingeniosas y divertidas -aprendan los publicistas que hicieron las campañas de los candidatos a intendente de Montevideo- el turismo está pensado para quienes cuentan con vehículo propio, tienen un cierto poder adquisitivo, o son jubilados, como se verá. Como yo carezco de vehículo propio, soy pobre pero docente y aún me faltan años para jubilarme, suelo hacer turismo, cuando puedo, fuera de fronteras, que es muchísimo más accesible en varios sentidos.

La cuestión es que al Salto del Penitente (paraje del departamento de Lavalleja, próximo a la ciudad de Minas)había ido sólo una vez, hace como 15 años, con un novio que tenía por ese entonces, que era, como yo, propietario de un espíritu aventurero, pero que, a diferencia de mí, también era propietario de una Ami 8 primero y de una Brasilia después, con las que recorrimos desde rutas nacionales a caminos de balasto. Entonces, cuando mi tía comentó que iba a Lavalleja, y en particular al Salto del Penitente, en seguida me subí al carro. El detalle es que el paseo estaba organizado por una asociación de jubilados... así que se trataba de ir con un grupo de "adultos mayores", que es el horrible eufemismo para referirse a gente que redondamente es vieja, y qué. Así que allá fui.

El paseo en general estuvo bien, fue un precioso día de otoño, recorrer las sierras fue un disfrute, y el almuerzo resultó excelente, con lo que quedó claro que los jubilados no se privan de nada. El inconveniente -no todo iba a ser fácil, qué te creías- fue que en una parada técnica en una estación de servicio, en el viaje de ida, se perdió una vieja, que no sólo se le ocurrió bajarse del ómnibus andá a saber para qué, sino que se subió a otro (se ve que un ómnibus lleno de viejos es igual a otro ómnibus lleno de viejos). Para peor, resultó que se llamaba Elisa, por lo que aquello de "¿Dónde está Elisa?" se convirtió en el leitmotif de todo el viaje. Por supuesto que Elisa apareció sana y salva, y de lo más contenta, y no llegué a saber si tuvo idea de que había desaparecido.

La nota de color la dio la campaña electoral para las elecciones departamentales, porque no había columna, árbol, muro o lo que fuera en la ciudad de Minas y en las sierras circundantes que no tuviera algún cartel con propaganda política de los numerosos candidatos.


Y aquí les dejo algunos de los documentos gráficos que recogí ese día:
La prohibición de encender fuego evidentemente
 rige sólo de este lado del muro
(¿Y qué carajo es un arrestallamas?)


Tras un largo camino que es una verdadera penitencia,
se llega al Salto del Penitente


"...Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas le están mirando
y ella no puede mirarlas..."

¡Es un pájaro! ¡Es un avión! ¡Es Superman!
No, es un tipo haciendo canopy.
(Confieso que no me animé.)

A la cabalgata me hubiera animado,
pero no había ni un solo equino en la vuelta

"...porque no engraso los ejes
me llaman abandonáu...."

El departamento es muy chiquito y un poco incómodo
pero qué vista espectacular

Vista desde el nido del hornero

 
¿Se acuerdan de la familia Ingalls y su casita en la pradera?

No sé de qué era la promoción, pero lo que sea
a 90$ la docena es baratísimo, y encima te
regalan un televisor LCD de 32 pulgadas

Arrésteme, sargento, y póngame cadenas.
Esto es ir en cana con estilo.

Campaña electoral de corte familiar: la mayoría de los candidatos
no tiene apellido, y hasta se presenta el tío Pocho

Adriana, con su odontológica sonrisa, invita a votarla desde
cuanto muro, columna y árbol se dejara colgar un cartel.
Y al final, ganó.


Daniel no quiso ser menos, pero su sonrisa giocondesca
no le alcanzó para ganar

Ximénez (que sí tiene apellido) era otro de los candidatos.
No confundir con Ximénez, que es de otro partido.

Ximénez (que sí tiene apellido) era otro de los candidatos.
No confundir con Ximénez, que es de otro partido.

Si el zurdo va con Bordaberry, no quiero ni pensar con quién va
el derecho.Igual, quedó demostrado que su candidatura
andaba por el piso.
mmmmm 

sábado, 24 de abril de 2010

Cómo hacer turismo en Uruguay y no morir en el intento - Tercera parte

Más fácil es lavarle los dientes a un dromedario que conocer la Gruta del Palacio
------
Hace poco más de un año atrás, había publicado las crónicas -o debería decir la odisea- del viaje al Lejano Oeste que emprendimos con mi amiga Laura a bordo de su vehículo, el fiel Rojito. Quienes no las hayan leído y decidan hacerlo, o quienes aún habiéndolas leído y en cumplimiento de algún castigo seguramente emanado de un pecado cometido, deseen hacerlo nuevamente, pueden hacerlo aquí:
----

-----
A quienes no las hayan leído y decidan abstenerse de hacerlo, o a quienes las hayan leído pero las hayan borrado de su memoria, les cuento que, en aquella ocasión del viaje por los departamentos de Flores y Colonia, nos pasó de todo, excepto aquellas cosas que queríamos que nos pasaran. Por sólo citar algunas, cuando fuimos a visitar la Gruta (o Grutas) del Palacio, nos encontramos con que el sitio cerraba los martes y habíamos ido un martes, no pudimos visitar la Estancia de Anchorena porque estaban canceladas las visitas debido al riesgo de incendios a raíz de la intensa sequía, no pudimos ir a la isla Martín García porque estaba rota la lancha... amén de que nos tuvimos que volver bajo el diluvio que puso un clarísimo fin a la sequía que hacía meses azotaba el país.
En la semana de Turismo, decidimos hacer un nuevo intento por visitar la gruta, esta vez con la compañía de nuestra amiga Mónica, que vaya una a saber qué ánimo aventurero la empujó a sumarse, aún a sabiendas de la confabulación universal urdida en nuestra contra, porque de otro modo no se entiende todo lo que nos sucedió.
Antes que nada, aclararé que esta vez sí encontré en internet una página de la Intendencia Municipal de Flores que informaba los días y horas de visita a la Gruta o las Grutas, aunque no con claridad, precisamente, ya que en dicha página, que parece redactada por un extranjero que está haciendo sus primeras armas en el manejo de nuestro idioma, ni siquiera queda en claro si se trata de una gruta o de más de una1 .
Arrancamos temprano, y enfilamos hacia la Ruta 1, para luego tomar la 3. En un determinado momento, la soleada mañana desapareció y dejó lugar a una niebla gris y fría, que unos pocos km más adelante desaparecería tan misteriosamente como había aparecido. Dado que el resto del día permaneció cálido y soleado, supongo que la grisura se debió a la presencia de dementores2 que asolaban el departamento de San José. Superada la niebla, seguimos sin tropiezos. O casi.
Esta vez, con mi cámara en ristre,  estaba decidida a fotografiar el popular queco3 "Las gatas”, situado en las afueras de la ciudad de Trinidad, para dar pruebas gráficas de su existencia a los escépticos que la pusieron en duda en mi crónica anterior; grande fue mi sorpresa al descubrir que el mencionado establecimiento desapareció, o cambió de firma -sospecho que es el que actualmente lleva por nombre el anodino “Edén”-. No salía de mi asombro cuando nos topamos con un cartelón así de grande que indicaba con toda claridad no sólo el camino a seguir hacia la Gruta, sino también los días y horarios de visita, cartel cuya patente inexistencia un año atrás nos había causado la decepción de haber encontrado el acceso cerrado. Bien, esta vez, no había como errarle. O sí.
Resulta que al llegar a la entrada del predio en donde se encuentra la Gruta, a punto de alcanzar nuestro objetivo, el Rojito, al cual no habíamos consultado si quería ir o no, nos hizo saber su disconformidad: patinó y... casi casi se fue a la cuneta! Allí se quedó, varado, con la rueda delantera izquierda girando en el aire, y ni forma de avanzar o retroceder. Y bué, otra vez el Universo conspiraba en nuestra contra, en esta ocasión a un kilómetro escaso de la esquiva gruta. Pero así como hacer turismo en Uruguay tiene sus muchísimas contras, el sufrir un percance automovilístico como este tiene su costado positivo: en menos que canta un tero, había un montón de uruguayos salidos de entre las chircas dispuestos a ayudarnos; no hubo conductor que no parara y ofreciera una mano (creo que el propio Adrián Sutil4 hubiera frenado su Force India de no haber estado por Malasia o no sé dónde en esos momentos). La cuestión fue que entre tanto comedido estaba el conductor de un camionazo con zorra cargado hasta la pera de troncos de eucalipto, que en dos minutos ató una cuerda y le pegó un tirón al Rojito que casi lo manda de nuevo a Montevideo del envión. Luego de agradecerles profusamente a todos (y de reanimar a Laura, que estaba no sólo al borde de la cuneta, sino al borde de un ataque de nervios), nos dirigimos a conocer la mítica Gruta... ¡¡¡POR FIN!!!!
Increíble -y afortunadamente- el resto de la visita al Departamento de Flores continuó sin contratiempos ni otros incidentes dignos de mención, excluyendo tal vez el encuentro con un bagre delicioso a orillas del Lago Andresito.
------
Y aquí, los documentos gráficos:
.....
“...Una canción se filtra entre la niebla
con una gris mortaja de fantasma...”

La Gruta del Palacio, al fin:
una vista del Salón de los Pasos Perdidos
(perdidos entre las algas)
 
Otra vista (desde el ángulo opuesto)

¿Columnas dóricas, jónicas, corintias... ?
Más bien areniscas ferrificadas.
(¡Qué me vienen con Calícrates...  pura naturaleza!)

Una princesa nativa, habitante del Palacio

¡Qué gambas, mamita!

Aves que se reflejan como...aves
(¿Qué habría consumido Dalí aquel día?)

“Qué bonito que cantaba
la palomita en su cable...”
 (Otro que había consumido algo...
¿Desde cuándo cantan las palomas?)

Gran pescador de caña en el lago Andresito
(¿Habrá sido el responsable del bagre del almuerzo?)

Historia de un cachorro de coatí y un cachorro de hombre

¡A lo que a llegado la manipulación genética!
 Nunca había visto unos venaditos tan raros...

El animal más peligroso del mundo
(era hora de que conocieran mi verdadero yo)

Una ingeniosa publicidad de Colgate Herbal

En el paseo de esculturas de la Reserva de Fauna Dr. Tálice,
destaca el asombroso realismo de la estatua de un caballo

El auténtico Iron Man oriental

¿Rubio natural, o Koleston?

¡¡¡Se siente, se siente
Maradona Intendente!!!
(Mirá en lo que terminó D10S...)
-----
1 Pueden consultar aquí: http://www.imflores.gub.uy/gruta.html
2 Terroríficas criaturas que aparecen en la saga de Harry Potter, cuya presencia se advierte por una helada neblina y una profunda sensación de angustia
3 Nombre que reciben en Uruguay las casas en donde hay damas que ejercen el oficio más antiguo del mundo, y no me refiero al de “creador de universos”
4 Piloto germano-uruguayo de F1
------

--------

sábado, 10 de abril de 2010

De revolcones y caídas


Por nuestra enviada especial*

----
Cada año, durante la Semana Santa-de-Turismo-Criolla-de-la-Vuelta-Ciclista-de-la-Cerveza-del-Festival-del-Olimar (quienes no entiendan de qué estoy hablando, favor de leer explicación aquí) en Montevideo tiene lugar la “Semana Criolla”, en el predio de la Rural del Prado**. Durante esa semana, decenas de jinetes del interior del país y de países vecinos, vienen a la capital a demostrar su destreza -o la completa falta de la misma- en las jineteadas: la cuestión consiste en aguantar montado sobre un bagual (o sea, un caballo de mal carácter) sin caerse de manera ostensible durante unos segundos, que vistos de afuera parecerán una insignificancia pero para el jinete seguramente parezcan una eternidad, y para el caballo, ni te digo.
Junto con las jineteadas se establecen cientos de puestos de venta de artesanías y comidas típicas, amén de otra cantidad de puestos de venta de todo tipo de insumos (no podían faltar los estuches para teléfonos celulares, por poner un caso), entretenimientos para niños y puestos con información de distintas divisiones del Estado. Por las noches hay espectáculos artísticos en diversos escenarios.
Esta cronista no podía permanecer ajena a este acontecimiento que año a año convoca a miles de personas, y hacia allá me dirigí, cámara en ristre, para documentar gráficamente cuanto allí sucede.
-----

¡Campana de largada! Aquí vemos al indómito bagual y a su jinete,
como abrazado a un rencor
----
“...no es un crimen ser golpeado,
ni es delito haber rodado en
 las vueltas de la vida...”
-----
--
Este año se implementó el tradicional juego de “Ponerle la cola al caballo”,
sólo que alguien no entendió bien las reglas,
y en lugar de vendarle los ojos al jugador,
 se los vendó al caballo
-----
Un hermoso ejemplar de bagual, mezcla de zaino, bayo,
tordillo, alazán y varios pelajes más
-----
Entre los espectáculos anunciados, destacaba
la opereta criolla “Los paraguas de Cherburgo”
----
Qué linda tarde para playa... el agua está bien verde!
----
No sólo de caballos indómitos se trata la Criolla; también se destaca
la presencia de feroces mosquitos, como este terrorífico Aedes aegypti
.....
La sensación de inseguridad está haciendo mella en la población...
ya se ven civiles armados aún en ambientes familiares como éste
....
Como para no armarse, si a quienes están encargados de velar por
nuestra seguridad no se les mueve ni un pelo!
.....
Típica comida criolla:  “fast food” o “comida rápida”
(tan rápida que los bovinos salen del galpón y 
en el carrito los transforman en hamburguesas)
....
Un innovador vehículo ecológico: las plantas proporcionan el oxígeno,
no quema combustible fósil, ni utiliza ninguna fuente contaminante
de energía. Tampoco se mueve, pero eso es lo de menos.
...
Hablando de vehículos, en la entrada vi estacionado el fusca de mi amigo
Peter Parker, pero a él no lo encontré en el interior del predio
(no es de extrañar, con la de gente que había)
.....
Una talabartería, con diversos artículos típicos confeccionados en cuero,
para deleite de los avezados jinetes 
....
Otros artículos típicos preferidos por nuestros criollos:
las mochilas de Ben 10, Barbie y  Hannah Montana
....
Sombrero típico: 100% Gaucho Uruguayo
 (seguramente confecccionado en serie en Sichuan)
....
Otro sombrero típico del gaucho oriental, en este caso con el emblema
de “The Sharks”, popular equipo de rugby de Sudáfrica
....
Las típicas bombachas gauchas, prendas de lo más apreciadas por el paisanaje
....
Si las jineteadas o el uso reiterado de bombacha gaucha hace que se eleve
 la temperatura del gauchaje, no hay más que tomarse un tecito
de milenrama para atacar los molestos calores
....

*Que soy yo misma, claro
**Actividades similares tienen lugar en el Parque Roosevelt del limítrofe departamento de Canelones
........

sábado, 27 de marzo de 2010

Yo sueño que estoy aquí de estas cadenas rodeado

----
En la última entrada, publicada el 20 de marzo, abordé el tema del spam, por el enojo que me provoca que llenen mi casilla de correo electrónico con ofertas de porquerías que no me interesa comprar y por la incredulidad que me genera el hecho incontestable de que haya gente que las compre. El spam es también conocido como "correo basura", pero esos términos no necesariamente significan lo mismo, porque el spam viene de remitentes desconocidos a los que una no les da su dirección de correo, en tanto que muchos correos basura vienen de personas que una quiere, y a la que les confió su dirección por razones afectivas.
Por los comentarios que en esa ocasión dejaron varios lectores, puedo arriesgar la siguiente conclusión: jode más el tema del correo no deseado de remitentes conocidos que el spam, dado que para evitar este último hay filtros, en cambio contra los mensajes de parientes y amigos, no los hay.
Bueno, con este exordio aburridísimo lo que pretendo hacer es abordar el tema de las cadenas que nos llegan por correo electrónico.
Las cadenas son mensajes de origen desconocido, que recorren el mundo al ser reenviados por múltiples usuarios. Suelen ser anónimos, aunque a veces vienen firmados, sin que eso sea prueba de nada, porque hasta una abombada como yo puede armar una presentación en formato power point con unas fotitos, firmarlo como Ketty N. Porta y hacerlo circular.
¿Qué tipo de mensajes son? Ah, los hay de diversos tipos, que intentaré clasificar torpemente más abajo. El contenido suele ser de escaso o nulo interés para mí y para todos los que nos quejamos de ellos, pero evidentemente le encantan a muchísima gente, de lo contrario se hubieran extinguido hace rato como los trilobites y las esperanzas de Malvín de ganar la Liga.
Entre otros problemas, amén de la innegable falta de interés, están lo "pesados" que son (varios megabytes en algunos casos) por lo que demoran en bajar, y retrasan la bajada de mensajes más importantes, al menos para una, y la manía que tiene muchísima gente que reenvía esas cadenas de no borrar las direcciones de remitentes anteriores ni la de sus destinatarios, con lo que por allí andan circulando la dirección de una por todo el mundo, y después me quejo del spam y de dónde sacaron mis datos los proveedores de Viagra y los estafadores nigerianos.
No arrojaré la primera piedra, porque lejos estoy de estar (parece un verso de una canción de Diego Torres) libre de pecado: yo he reenviado mensajes de ese tipo, lo hago y seguramente lo seguiré haciendo. A mi favor alegaré que he recibido a vuelta de correo comentarios favorables agradeciendo el envío, y no sólo borro las direcciones que aparezcan y los envío con copia oculta, sino que, con la irritante neurosis obsesiva que me caracteriza, muchas veces los edito. Sí, incrédulo lector: corrijo faltas, saco efectos que me resultan insoportables (como los textos que van cayendo letra por letra o los innecesarios revoleos de fotos) y he llegado a rearmar archivos pps dejando sólo fotografías que me parecieran bellas, sacándoles por completo el texto que las acompañaba (que más que acompañarlas, las acosaba) y la musiquita de fondo, que generalmente no tiene nada que ver y encima pesa una tonelada. ¿Qué mensajes me gustan y reenvío? Los de manifestaciones artísticas originales, los de fotografías o videos que me resulten interesantes, curiosos o bellos, los de pautas publicitarias ingeniosas, y algunos más. Aquí pongo un ejemplo de mensaje en cadena que me gusta recibir y reenviar:

Compañía de danza Pilobolus
---
Hecha la confesión, comenzaré a arrojar mis piedras con la conciencia tranquila.

----
Clasificación somera y para nada exhaustiva de los mensajes en cadena que más me joden


1) La vida de los demás es muchísimo peor que la tuya, así que si no hacés algo por revertir esa situación sos de los peores ejemplares del género humano, que ya es decir

En esta categoría caen los mensajes del estilo de la niña enferma: se trata de una nena (generalmente estadounidense) que tiene dos años y medio desde hace quince, y que padece una terrible enfermedad, cuyos padres están desesperados, como es natural. Cuantas más veces sea reenviado el mensaje, más dinero le llegará -no acierto a ver cómo- a esta atormentada familia, lo cual permitirá solventar el costoso tratamiento médico. Este tipo de cadenas suele rematarse con una frase del tenor "si no reenvías este mensaje, es porque no tienes corazón". ¡Totalmente falso! Si careciera de corazón, la sangre no le llevaría oxígeno y glucosa a mis células, en particular a las de los músculos del dedo índice de la mano derecha, que es el que uso para hacer clic sobre el botón del ratón y eliminar esa truchada.


2) La vida es un embole, el laburo apesta pero tanto tu jefe como el mío son unos pelotudos y no se dan cuenta que usamos el correo de la empresa para divertirnos con chistes más pelotudos que ellos

En esta categoría caen las series interminables de chistes de Jaimito, de gallegos, verdes, sexistas, etcétera.... (los chistes de etcétera son los que más me gustan). También aquí caben las fotografías ¿eróticas? de hombres en bolas, que tienen muchos más esteroides que cerebro, en poses supuestamente seductoras (imagino que le pueden resultar seductoras a un caballero decididamente homosexual o a una dama heterosexual y absolutamente desesperada, pero lo que es a mí no me mueven un pelo). Suelen estar acompañadas de comentarios pretendidamente humorísticos, como que esos pelotudos de 25 años son huerfanitos que buscan que una los adopte. (Sigo prefiriendo los chistes de etcétera.)

3) La vida es una jungla plagada de peligros, y vos sos un/a infeliz incapaz de darse cuenta de ello, y más aún de defenderse, menos mal que te llegan estos consejos

En general son mensajes dirigidos a mujeres, con el objetivo de ayudarnos en la ardua tarea de andar por el mundo sanas y salvas. Los consejos van desde evitar usar labiales de la marca Hotlips porque aumentan un 205% la probabilidad de tener cáncer labios a qué hacer si una es secuestrada y metida en el baúl de un auto. Dentro de estos mensajes figura el de extremar las precauciones en los cines, no sea cosa que al sentarse una se ensarte una aguja con jeringa y todo infectadas con VIH, lo que al parecer ocurre todo el tiempo, pero no en los cines que yo voy, en donde los riesgos mayores son agarrarse una hipotermia porque el aire acondicionado está puesto a -10º C, o que la película sea espantosa.

Una subcategoría la integran los anuncios alarmantes de terroríficos virus que te prenden fuego el disco duro, el blando y el masomenos: "Si te llega un mensaje con un archivo que dice..." y ahí aparece una serie de posibilidades, a cual más pelotuda, como fotografías de la antorcha olímpica o de Fidel Castro -vivo o muerto-, seguidas de una advertencia grandota: “¡¡¡NO LO ABRAS!!!” y la promesa de que si lo abrís se desatarán todos los males del mundo, cual caja de Pandora pero sin esperanza. Jamás me llegó un archivo de esos, aunque sí decenas de veces recibí la advertencia.

4) La vida es una pura mierda, pero depende de ti que deje de serlo; todo es cuestión de actitud: el paraíso está en tu interior

Aquí se incluyen los falsos mensajes de Gabriel García Márquez, Jorge Luis Borges u otro escritor de indiscutible prestigio, que son de una cursilería tal que ninguno de ellos podría haber escrito jamás ni en joda y borracho. Evidentemente, los hay con mensajes verdaderos de prohombres de la filosofía consumista como Paulo Coelho o Jorge Bucay, faltaba más. También están los mensajes zen, feng shui u otra filosofía oriental (aclaro que oriental de la China, la India o zonas aledañas, no oriental de Orientales, la Patria o la tumba) con sabios consejos acerca de la vida misma, o leyendas edulcoradas con moralinas empalagosas. Suelen estar acompañados con unas fotos preciosas de cascadas o atardeceres y una soporífera musiquita new age.

Una subcategoría dentro de cómo hacer que tu vida sea infinitamente superior es la de los mensajes que hablan de las propiedades medicinales de los alimentos: comer achicorias tres veces por semana mejora la vista, consumir semillas de ajonjolí en ayunas mejora la circulación, los brotes de cáñamo hervidos alivian el dolor de muelas del juicio, y así podría seguir nombrando vegetales que no dudo sean fáciles de conseguir en cualquier mercado de Ulan Bator, pero acá nos tenemos que conformar con las propiedades del nabo, que es lo que hay, Néber.

Hay muchas categorías más, pero esto me quedó larguísimo...

Si reenvías esta columna a todos tus contactos en los próximos 10 minutos, algo maravilloso te ocurrirá. No cuesta nada intentarlo...¡No falla! Ruby Keene de Brundidge, Alabama, la reenvió y esa semana encontró en la vereda un billete de lotería premiado, y se hizo millonaria.
Donald Peterson, de Grand Forks, North Dakota, no la reenvió, y esa misma tarde fue fulminado por un rayo.

Si decides reenviarla, las bendiciones de San Bill Gates de los Milagros te alcanzarán a ti y a tu familia.
----