Los italianos jamás invadieron nuestro país en el sentido literal: no apareció ninguna flota de la armada italiana ni desembarcó un multitudinario contingente armado que sometió a estos pacíficos pobladores, pero lo cierto es que un enorme porcentaje de uruguaiani tenemos al menos un antepasado italiano, de ahí que en nuestros apellidos aparezcan tantos Arismendi, Astori, Borsari, Breccia, Gandini, Gargano, Michelini y Sanguinetti, sólo por citar algunos políticamente famosos. Es decir, que sí que nos invadieron, aunque sea de a poquito y como zonceando.
Pero ahora imaginemos una invasión real, allá por el siglo XV o XVI, y que este territorio que hoy ocupamos, hubiera sido una colonia italiana... ¿Cómo sería todo 500 años después...?

-El Palacio Salvo estaría inclinado
-Colgaríamos la ropa en la calle y hablaríamos a los gritos
-Comeríamos pasta y pizza tutti giorni (El paraíso de una servidora...!)
-Gardel hubiera sido il più grande tenore dil mondo
-Uno de los platos más populares de nuestra excelente gastronomía serían los cappelletti alla Gardel (¿Quién lo hubiera conocido al Caruso ése, eh?)
-Habría delivery de todo excepto de pizza, que sería fatta in casa
-Los restaurantes más refinados y caros servirían platos exóticos como puchero o guiso de mondongo
-La iglesia estaría separada del estado, así que el Vaticano se hubiera tenido que mudar a Eslovenia
-Venecia no tendría canales, porque algún preclaro intendente de la dictadura los hubiera hecho pavimentar
-Así como la muralla de Montevideo, el conventillo del Mediomundo y tantas otras construcciones que hacían a nuestra identidad cultural, la piqueta fatal del progreso habría derribado también al Coliseo y al Foro
-La temporada de ópera abarcaría presentaciones en las Termas del Daimán (¿Qué tienen las de Caracalla que no tengan éstas, eh?)
-Diego Armando Maradona sería ídolo en Miramar Misiones
-Camoranesi hubiera jugado en Wanderers (¡Epa! ¡Que esto es cierto!)
-Filippo Inzaghi, Andrea Pirlo y Luca Toni soñarían con una transferencia para el Nazionale o el Pignerolo de Montevideo
-Sabríamos cómo caraccio se pronuncia Ghiggia
-El Paco sería il signore Francesco y la venta de giocattori di calcio sería la tapadera de su verdadero negocio de exportación de aceite de oliva
-En vez de eucaliptos, plantaríamos olivos
-Y en vez de criar vacas, criaríamos cabras y cerdos
-La ex-diputada Glenda Rondán habría sido la célebre porno star conocida como “la Rossina”[1]
-Las signorine que recorren por las noches la calle Monte Caseros serían traídas de Milán
-Raffaella Carrá sería la directora de Televisión Nacional (y sería la pareja de Fasano, obvio!)
-El desfile donna sotto le stelle se haría en la escalera del Palacio Legislativo
-La película Prova d’orchestra de Fellini se habría filmado con músicos de la OSSODRE
-La ciudad de Pesca*[2] sería una de las capitales mundiales de la moda
-Los hombres uruguayos serían elegantes, y las mujeres, seríamos despampanantes
-Tomaríamos vino tinto en todas las comidas, desde la más tierna infancia
-Verdi y Rossini hubieran estrenado todas sus óperas en el Teatro Solís (que se llamaría Teatro D’Oria)
-Vittorio Gassman hubiera sido primer actor de la Comedia Nazionale
-Giacomo Casanova habría nacido en Tacuarembó (que se llamaría “Germogli di canna”)[3]
-Las cortinas venecianas se llamarían cortinas rochenses
-Los barrabrava de Cerro serían los tifosi della colina
-En lugar de dos cerros, Montevideo tendría siete, todos con nombre (nada de “cerro” y “cerrito”)
-La aberrante “milanesa napolitana” se llamaría “salteña floridense”
-Y al fin conoceríamos la verdad de la milanesa
[1] “La Coloradita”
[2] pesca = durazno
[3] Tacuarembó, en guaraní significa “retoños de caña” (Germogli di canna)












